Resurse Spaniolă

ESTUDIO ADICIONAL: EL SELLO DEL DIOS VIVO


Introducción
Los adventistas del séptimo día no son los únicos que observan el sábado como día de reposo. Hay judíos ortodoxos, judíos mesiánicos, Bautistas del Séptimo Día, y varios grupos pentecostales que guardan el día.
Pero nuestro concepto del sábado como adventistas del séptimo día es totalmente distinto que el de cualquier otra iglesia. La hermana White escribió en cuanto a un evangelista adventista en Wisconsin que predicaba sobre el sábado, pero sin en carácter distintivo de los adventistas:
“En lo que al sábado se refiere, él sostiene la misma creencia que los bautistas del séptimo día [los argumentos tradicionales]. El sábado pierde su poder cuando lo separamos de los mensajes; pero cuando lo vinculamos con el mensaje del tercer ángel, un poder lo acompaña que trae convicción a los incrédulos e infieles y los impulsa a salir con fortaleza para mantenerse firmes y para vivir, crecer y florecer en el Señor.” Testimonies for the Church, tomo 1, p. 337
Elena White también escribió que el sábado será el punto que separará a los fieles de los infieles en el conflicto final y explicó que cuando el sábado se proclamara más plenamente las iglesias nominales se levantarían contra los fieles de Dios:

“Vi que el santo sábado es, y será, el muro separador entre el verdadero Israel de Dios y los incrédulos, así como la institución más adecuada para unir los corazones de los queridos y esperanzados santos de Dios.
Vi que Dios tenía hijos que no reconocen ni guardan el sábado. No han rechazado la luz referente a él. Y al empezar el tiempo de angustia [previo], fuimos henchidos del Espíritu Santo, cuando salimos a proclamar más plenamente el sábado. Esto enfureció a las iglesias nominales, pues no podían refutar la verdad sabática, y entonces los escogidos de Dios, comprendiendo claramente que poseíamos la verdad, salieron y sufrieron la persecución con nosotros. Vi guerra, hambre, pestilencia y grandísima confusión en la tierra. Los impíos pensaron que nosotros habíamos acarreado el castigo sobre ellos, y se reunieron en consejo para raernos de la tierra, creyendo que así cesarían los males.” PE, pp. 33, 34
El sentido peculiar de la iglesia adventista
Para los adventistas del séptimo día el sábado no es meramente uno de los diez mandamientos sino el sello de Dios que se encuentra en el corazón de los mandamientos. Creemos que este mandamiento será el punto de contención en la gran prueba final que dividirá a la humanidad en dos grupos. Por el otro lado, creemos que la observancia del domingo será la marca de la bestia y los que la reciban emitirán un decreto de muerte contra el pueblo de Dios.
Los adventistas creemos que el sábado no es meramente un día para asistir a la iglesia por tres horas sino un día en que hay que suspender todas las actividades seculares desde la puesta del sol el viernes hasta la puesta del sol el sábado.
Creemos que Jesús entró al lugar santísimo en 1844 y todos los que entren por la fe allí con Él guardarán el sábado pues el sábado está en la ley y la ley está en el lugar santísimo. La importancia del sábado en la ley se acentúa en el lugar santísimo por la presencia del pote de maná dentro del arca (Hebreos 9:1-3; Éxodo 16).

El conflicto final tendrá que ver con la Ley de Dios
En términos generales el conflicto final tendrá que ver con la ley de Dios:
Satanás odia a los que guardan los mandamientos de Dios:
Apocalipsis 12:17:
“Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.”
El pueblo de Dios al final de la historia tendrá el sello de Dios en sus frentes:
Apocalipsis 14:1:
“Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.”
Dios escribe su ley en la mente (la frente) porque la ley es un reflejo de su carácter.
Jeremías 31:33 citado en Hebreos 8:10:
“Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo.”
La ley es la que se sella entre los discípulos del Señor.
Isaías 8:16:
“Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.”
Los que tienen el sello de Dios se apartan de la iniquidad o el pecado que es la transgresión de la ley. La ley es la que define la diferencia entre el bien y el mal (Eclesiastés 12:13).

2 Timoteo 2:19:
“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad [adikia] todo aquel que invoca el nombre de Cristo.”
Las palabras adikía y anomías se usan intercambiablemente y la palabra anomías es la misma que se traduce ‘transgresión de la ley’ en 1 Juan 3:4. De modo que iniquidad es la transgresión de la ley y los que tienen el sello de Dios se apartan de la transgresión: Mateo 7:23: “Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad [anomías].”
Lucas 13:27: “Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad [adikía].”
Los que guardan los mandamientos de Dios (Apocalipsis 14:12) están en contraste con los que adoran a la bestia y su imagen y reciben su marca:
Apocalipsis 14:9-11:
“Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. 12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

El conflicto final tiene que ver con la primera tabla de la Ley
Deuteronomio 6:4 resume los primeros cuatro mandamientos. Luego en los versículos 5-9 Dios manda a Israel a escribirlos en la frente y en la mano:
Deuteronomio 6:4:
“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”
El punto central en el conflicto final será la adoración (Daniel 3 [11 veces]; Apocalipsis 13:8, 12, 15; 14:11; 14:7) y los primeros cuatro mandamientos tienen que ver con la adoración. Los últimos seis mandamientos no tienen que ver con la adoración pues describen relaciones horizontales entre seres humanos. Así es que los
El capítulo 13 (13:8, 12, 15) de Apocalipsis describe la falsa adoración a la bestia y a su imagen y la recepción de la marca. En contraste, el capítulo 14:6, 7 insta al pueblo de Dios a adorar al Creador.
 El mundo adora a la bestia como si fuera Dios [primer mandamiento] (Apocalipsis 13:4)
 Toda la tierra adora a la imagen de la bestia [segundo mandamiento] (Apocalipsis 13:14)
 La bestia blasfema el nombre de Dios [tercer mandamiento] (Apocalipsis 13:6)
 La bestia ataca al creador (Revelación 14:7 con 14:9)

El conflicto final tiene que ver con el cuarto mandamiento
Punto #1: Adoramos a Dios porque es el Creador:
Salmo 95:1-6:
“Venid, aclamemos alegremente a Jehová; Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. 2 Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos. 3 Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses. 4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. 5 Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca. 6 Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.”
Nehemías 10:6:
“Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.”
El mensaje del primer ángel al final de la historia trae a la mente el cuarto mandamiento de Éxodo 20:8-11:
Apocalipsis 14:6, 7:
“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, 7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”
En la tierra nueva, toda carne vendrá para adorar en el sábado en conmemoración del creador de cielos nuevos y tierra nueva:
Isaías 66:22, 23:
“Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. 23 Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.”
Punto #2: Adoramos a Dios porque es el creador y la señal del creador es el sábado:
El séptimo día es la firma de Dios que identifica al Creador. La obra maestra de un artista no está completa hasta que firme su cuadro.
Éxodo 31:17 se describe como la señal entre Dios y su pueblo porque Él es el Creador.
“Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.”
Ezequiel 20:12 (vea también el versículo 20):
“Y les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.”
Romanos 4:11: Señal = sello
“Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia.”
Una señal contraria
En los días de Ezequiel, los que clamaban y gemían recibieron la señal de Dios en sus frentes. Los que no tenían la señal adoraban al sol y fueron destruidos:
Ezequiel 8:16, 17:
“Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente.”

Ezequiel 9:1-6:
“. . . y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. 5 Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia.”
Dios destruyo a Jerusalén en los días de Nabucodonosor porque el pueblo pisoteaba el sábado:
Jeremías 17:24, 25, 27:
“No obstante, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día de reposo, sino que santificareis el día de reposo, no haciendo en él ningún trabajo, 25 entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá y los moradores de Jerusalén; y esta ciudad será habitada para siempre. 27 Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo, yo haré descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.”
El panorama de Apocalipsis 7:1-4 viene del libro de Ezequiel. Por un lado, están los que tienen la señal de Dios en su frente y por el otro los que tienen la marca de la bestia en la frente o en la mano. Los que tienen el sello de Dios serán protegidos en el conflicto final y se pararán victoriosos en el monte Sion.
Apocalipsis 13:16, 17:
“Y hacía que, a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.”

Apocalipsis 14:1:
“Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.”
La arqueología y el sello de Dios
Los sellos en las tabletas de Ugarit son similares a los diez mandamientos:
 Los diez mandamientos son un pacto entre Dios y su pueblo: (Deuteronomio 4:13).
 Dios escribió los diez mandamientos en tablas: (Deuteronomio 4:13).
 Las tablas estaban escritas por ambos lados: (Éxodo 32:15, 16).
 El sello estaba en el centro de la tabla, el mandamiento del sábado.
 El sello tenía tres elementos: El nombre, el oficio y el territorio.
“El cuarto mandamiento es, entre todos los diez, el único que contiene tanto el nombre como el título del Legislador. Es el único que establece la autoridad de quien dio la ley. Así, contiene el sello de Dios, puesto en su ley como prueba de su autenticidad y vigencia.” PP, p. 307
La profecía y el sello de Dios
El papado pensó que podía cambiar los tiempos y la ley de Dios:
Daniel 7:25:
“Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.”
Apocalipsis 12:16, 17: “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. 15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río. Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. 17 Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.”
 El dragón persiguió a la mujer por tres tiempos y medio.
 La tierra ayudó a la mujer (el territorio de los Estados Unidos le dio refugio).
 El dragón odia al remanente porque guarda los mandamientos de Dios.
 El remanente se contrapone al cambio que se hizo en la ley.
 Apocalipsis 13:11 [Note la conexión con Apocalipsis 12:16, 17]:
“Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.”
La bestia se levanta de la tierra y habla como dragón y obligará a todos bajo amenaza de muerte a recibir el cambio que la bestia hizo en la ley (la marca de la bestia).
La iglesia católica y el domingo
Cierto día un hombre abrió el libro de Peter Geiermann, A Convert’s Catechism of Catholic Doctrine, y leyó lo siguiente en la página 50:
“P. ¿Cuál es el Día sábado?
R. El sábado es el día de reposo.
P. ¿Por qué guardamos el domingo en vez de guardar el sábado?
R. Observamos el domingo en vez del sábado porque la iglesia católica transfirió la solemnidad del sábado al domingo.”
El hombre estaba confundido y se imaginó que debía haber algún error y por lo tanto le escribió una carta al famoso Cardenal Jaime Gibbons de Baltimore y le preguntó si la iglesia católica en verdad había cambiado el día de reposo del sábado al domingo. El cardenal, por medio de su secretario respondió:
‘Claro que la Iglesia católica reclama que el cambio fue suyo. Y éste acto constituye una marca de su poder eclesiástico y de su autoridad en asuntos religiosos.” Carta de la oficina del Cardenal Jaime Gibbons, por medio de su Canciller H.F. Thomas, noviembre 11, 1895.
“El domingo es nuestra marca de autoridad. . . la iglesia está por encima de la Biblia y este cambio de la observancia del sábado es una prueba de tal hecho.” The Catholic Record, septiembre 1, 1923
“Por largo tiempo todas las naciones cristianas dependían de la iglesia católica y como hemos visto, los varios estados imponían por ley sus ordenanzas las cuales exigían la adoración y la suspensión del trabajo el domingo. El protestantismo, al desechar la autoridad de la iglesia no puede dar una buena razón que sustente su teoría dominical y por lo tanto debería por lógica guardar el sábado como día de reposo. Al redactar leyes que mandan a santificar el domingo el estado está reconociendo inconscientemente la autoridad de la iglesia católica y está implementando más o menos fielmente su prescripción. La santificación del domingo como día de adoración pública al Dios Omnipotente es una creación puramente de la iglesia católica.” John Gilmary Shea, in The American Catholic Quarterly Review, enero, 1883, p. 139 [Shea (1824-1892) era un historiador muy importante de la iglesia católica en su época].
“Pregunta: ¿Qué autoridad bíblica hay para cambiar el sábado del séptimo día de la semana al primero? ¿Quién le dio autoridad al papa para cambiar un mandato de Dios? Respuesta: Fue la iglesia católica, por la autoridad que le confirió Jesucristo, que transfirió este reposo [del sábado bíblico] al domingo. Así es que la observancia del domingo por los protestantes es un homenaje que le rinden, sin querer admitirlo, a la autoridad de la iglesia [católica].” Monseñor Louis Segur, Plain Talk About the Protestantism of Today, 1868, p. 213 [L.G. Segur (1820-1881) fue un prelado y apologeta francés. Mas tarde fue un oficial diplomático y judicial en Roma.

“Compruébeme solo con la Biblia que estoy obligado a santificar el domingo. No existe tal ley en la Biblia. Es tan solo la ley de la santa Iglesia Católica. La Biblia dice: ‘Acuérdate del sábado para santificarlo.’ La iglesia católica dice: ‘No. Por mi poder divino he abolido el sábado y te ordeno que observes el primer día de la semana. Y he aquí, todo el mundo civilizado se inclina en obediencia reverente al mandato de la iglesia católica.” Sacerdote Thomas Enright, CSSR, Presidente de Redemptorist College, Kansas City, Missouri en un discurso que presento en Hartford, Kansas, febrero 18, 1884, e impreso en el Hartford Kansas Weekly Call, febrero 22, 1884, y el American Sentinel, una revista Católico Romana que se publicó en junio de 1893, página 173.
“Una palabra en cuanto al domingo. Dios dijo: ‘Acuérdate de santificar el sábado!’ El reposo era el sábado, no el domingo. ¿Por qué, entonces, santificamos el domingo en vez del sábado? La iglesia alteró la observancia del sábado al domingo. . . Los protestantes que profesan regirse por la Biblia y la Biblia sola, y que afirman no creer nada que no esté en la Biblia, deben estar un poco perplejos al observar el domingo cuando Dios dijo distintamente: ‘Guarda el día sábado.’ El domingo no se encuentra en ninguna parte de la Biblia y así es que sin saberlo [los protestantes] están obedeciendo la autoridad de la Iglesia Católica.” Henry T. Cafferata, The Catechism Simply Explained (London: Burns Oates & Washbourne Ltd., 1938), p. 89.
“Pero no paró aquí la obra del jefe engañador. Había resuelto reunir al mundo cristiano bajo su bandera y ejercer su poder por medio de su vicario, el orgulloso pontífice, que aseveraba ser el representante de Cristo. Realizó su propósito valiéndose de paganos semiconvertidos, de prelados ambiciosos y de eclesiásticos amigos del mundo. Convocábanse de vez en cuando grandes concilios, en que se reunían los dignatarios de la iglesia de todas partes del mundo. Casi en cada concilio el día de reposo que Dios había instituido era deprimido un poco más en tanto que el domingo era exaltado en igual proporción. Así fue como la fiesta pagana llegó a ser honrada como institución divina, mientras que el sábado de la Biblia era declarado reliquia del judaísmo y se pronunciaba una maldición sobre sus observadores.” Ellen G. White, El Conflicto de los Siglos, p. 57

“El Señor manda por el mismo profeta: ‘Ata el rollo del testimonio, y sella la ley entre mis discípulos.’ (Isaías 8:16). El sello de la ley de Dios se encuentra en el cuarto mandamiento. Este es el único de los diez mandamientos que contiene tanto el nombre como el título del Legislador. Declara que es el Creador del cielo y de la tierra, y revela así el derecho que tiene para ser reverenciado y adorado sobre todos los demás. Aparte de este precepto, no hay nada en el Decálogo que muestre que autoridad fue la que promulgó la ley. Cuando el día de reposo fue cambiado por el poder del papa, se le quitó el sello a la ley. Los discípulos de Jesús están llamados a restablecerlo elevando el sábado del cuarto mandamiento a su lugar legítimo como institución conmemorativa del Creador y señal de su autoridad.” El Conflicto de los Siglos, p. 504
La imagen de Daniel 3 (que forma el trasfondo de Apocalipsis 13:11-18) y sus dimensiones tienen relación directa con la adoración al sol. Oculto detrás de las medidas, se halla el número 666 que es el número del dios sol.
Dos Señales: Salvado o Perdido
Dos grupos y dos marcas (Apocalipsis 13:16, 17; 14:1).
Al principio Dios usó un árbol para probar la obediencia y lealtad de Adán y Eva. La pregunta clave era: ¿A quién le brindaran lealtad ustedes? Si respetaban el árbol de Dios se mostrarían leales a Él. Si irrespetaban el árbol de Dios se mostrarían leales a Satanás. El árbol era una prueba de lealtad. El punto clave era: ¿A cuál autoridad aceptarás?
“El sábado será la gran piedra de toque de la lealtad; pues es el punto especialmente controvertido. Cuando esta piedra de toque les sea aplicada finalmente a los hombres, entonces se trazará la línea de demarcación entre los que sirven a Dios y los que no le sirven. Mientras la observancia del falso día de reposo (domingo), en obediencia a la ley del estado y en oposición al cuarto mandamiento, será una declaración de obediencia a un poder que está en oposición a Dios, la observancia del verdadero día de reposo (sábado) en obediencia a la ley de Dios, será señal evidente de lealtad al Creador. Mientras que una clase de personas, al aceptar el signo de sumisión a los poderes del mundo, recibe la marca de la bestia, la otra, por haber escogido el signo de obediencia a la autoridad divina, recibirá el sello de Dios.” El Conflicto de los Siglos, p. 663
Si somos descuidados en nuestra observancia del sábado, ¿qué nos hace pensar que lo guardaremos a riesgo de no poder comprar ni vender, el encarcelamiento, la confiscación de nuestros bienes o aun la muerte?
“No todos los que profesan guardar el sábado serán sellados. Hay muchos, aun entre los que enseñan la verdad a otros, que no recibirán el sello de Dios en sus frentes. Tuvieron la luz de la verdad, estaban conscientes de la voluntad de su Maestro, comprendieron cada punto de nuestra fe, pero no hicieron las obras correspondientes. Los que conocieron tan bien la profecía y los tesoros de la sabiduría divina debieran haber actuado de acuerdo con su fe. Debieran haber mandado a sus familias tras sí, para que, por medio de un hogar bien ordenado, pudiesen presentar al mundo la influencia de la verdad sobre el corazón humano.” Joyas de los Testimonios, tomo 2, p. 68
Aquellos que tengan la marca de la bestia serán protegidos por la bestia. Aquellos que tengan el sello de Dios serán protegidos por Dios. ¿Por quién prefiere usted ser protegido?
Hay dos formas posibles de servir a la bestia, pero hay una sola manera de servir a Dios. La bestia está dispuesta de aceptar un servicio de la mente o de la mano, pero Dios acepta tan solo el servicio de la mente y de la mano (ambos). Hubo una diferencia entre el pecado de Adán y el pecado de Eva. Eva pecó engañada y Adán a sabiendas.

Leave a Reply

Adresa ta de email nu va fi publicată. Câmpurile obligatorii sunt marcate cu *

Copyright © 2023 Marius Cherpec. Toate drepturile rezervate.