Resurse Spaniolă
8. EL FUTURO Y FUNCIONES DE LOS ANCIANOS

El pequeño Apocalipsis
En el mundo académico se conoce a Isaías 24-27 como ‘el pequeño Apocalipsis’ porque tiene muchos elementos en común con el libro de Apocalipsis, particularmente los últimos tres capítulos. En este estudio veremos la conexión entre Isaías 24:21-23 y Apocalipsis 20.
Un cataclismo global
Isaías 24:1-4: El profeta describe los eventos catastróficos que acompañan a la segunda venida de Cristo: “He aquí que Jehová vacía la tierra y la desnuda, y trastorna su faz, y hace esparcir a sus moradores. 2 Y sucederá, así como al pueblo, también al sacerdote; como al siervo, así a su amo; como a la criada, a su ama; como al que compra, al que vende; como al que presta, al que toma prestado; como al que da a logro, así al que lo recibe. 3 La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra. 4 Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra.”
Concerniente a este pasaje Frederick Moriarty escribió:
“La palabra de Dios una vez estableció el orden en el mundo (Génesis 1); el retrato aquí es la de un retorno al caos primitivo.” Frederick Moriarty, The Jerome Biblical Commentary, volume 1, p. 277
El final del capítulo describe el clímax de lo que ocurrirá con la tierra en la segunda venida:
Isaías 24:18-20: “Y acontecerá que el que huyere de la voz del terror caerá en el foso; y el que saliere de en medio del foso será preso en la red; porque de lo alto se abrirán ventanas, y temblarán los cimientos de la tierra. 19 Será quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra, en gran manera será la tierra conmovida. 20 Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará.”
Nota: Estos versículos de Isaías traen a la mente otros versículos paralelos que se encuentran en Apocalipsis 6:15-17. Allí los impíos huyen y se esconden en las cuevas rogando que las rocas caigan sobre ellos. También nos trae a la mente Apocalipsis 16:17-21 a donde se describe un terremoto impresionante en el contexto de la séptima plaga y la segunda venida.
¿Cuántos son ‘dejados’?
Isaías 24:6: “Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres.”
Nota: La traducción ‘disminuyeron los hombres’ es desafortunada. En realidad, el hebreo afirma: ‘pocos hombres fueron dejados.’ La palabra ‘dejados’ se refiere a un remanente. Los ‘dejados’ en este versículo son los justos que sobreviven a la segunda venida.
Es digno de notar que cada vez que Elena White cita Isaías 24:6 deja por fuera la última frase ‘pocos fueron dejados.’ Ella entendía muy bien que cuando Cristo venga no será dejado vivo ningún impío. Solo quedarán con vida los que aceptaron a Cristo Un buen número de comentaristas adventistas tienen la idea de que los que son ‘dejados’ son los impíos que perecerán cuando Cristo venga y permanecerán muertos en a tierra durante el milenio. Sin embargo, un análisis cuidadoso de la terminología y el contexto indica que los ‘dejados’ son aquellos que quedan con vida cuando Cristo venga.
Isaías 4:1-3 describe la destrucción de Jerusalén y los que son ‘dejados’ después de la desolación: “Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes.”
Génesis 7:22, 23: En los días de Noé, los que quedaron fueron los fieles que estaban dentro del arca: “Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió. 23 Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.”
Nota: La palabra ‘quedó’ es la misma que aparece en Isaías 24:6 y 4:3. Génesis 7:23 se podría traducir: ‘solo Noé y los que estaban en el arca fueron dejados’. Es decir, en medio del cataclismo del diluvio solo Noé y su familia quedaron con vida. Esto nos ayuda a entender Mateo 24:40, 41 a donde en el contexto de la segunda venida Jesús explicó que uno será ‘dejado’ y el otro será ‘tomado’. El ‘dejado’ es el que queda con vida y el ‘tomado’ es el que sufre destrucción.
1 Pedro 3:20: Este texto explica que los hombres ‘disminuyeron’ hasta quedar solamente Noé y su familia:
“. . . mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.”
El castigo de la hueste celestial y los reyes de la tierra
Isaías 24:21: Cuando Jesús venga por segunda vez, Dios castigará a dos grupos, uno terrenal y otro celestial: “Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra.”
Isaías 24:21: Nueva Versión Internacional:
“En aquel día el SEÑOR castigará a los poderes celestiales en el cielo y a los reyes terrenales en la tierra.”
Nota: Apocalipsis 19:19, 20 describe el castigo de los reyes de la tierra. ¿Pero, quiénes son los ‘poderes celestiales’ que serán castigados al mismo tiempo? Efesios 6 tiene la repuesta:
Efesios 6:12: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Nota: En las escrituras las huestes celestiales son ángeles (vea 2 Crónicas 18:18; Lucas 2:13, 14) y la expresión ‘carne y sangre’ se refiere a seres humanos (Hebreos 2:14). El apóstol Pablo afirma que no estamos guerreando contra meros seres humanos sino contra ángeles caídos. En otro sitio el apóstol se refiere al capitán de estos seres como el ‘príncipe de la potestad del aire’ (Efesios 2:2). La hueste celestial que Dios castigará en la segunda venida son Satanás y sus ángeles. Inmediatamente después de describir el castigo de los reyes de la tierra en Apocalipsis 19:19, 20 se describe el atamiento de Satanás (Apocalipsis 20:1-3).
Apocalipsis 19:19: Dios también castigará a los reyes de la tierra: “Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército.”
La primera etapa del castigo
¿Cuál será la primera etapa del castigo de los reyes de la tierra y la hueste celestial?
Isaías 24:22 primera parte: En la primera etapa del castigo, Satanás, sus ángeles y los impíos serán echados en prisión: “Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados . . .”
Nota: La palabra ‘mazmorra’ es interesante. En algunos textos del antiguo testamento la palabra se traduce ‘cisterna’. Cuando José se encontró con sus hermanos en Dotán lo echaron en una cisterna:
Génesis 37:24:
“. . . y le tomaron y le echaron en la cisterna [literalmente ‘el hoyo’]; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.”
Jeremías también fue echado por sus enemigos en una cisterna:
Jeremías 38:6: “Entonces tomaron ellos a Jeremías y lo hicieron echar en la cisterna de Malquías hijo de Hamelec, que estaba en el patio de la cárcel; y metieron a Jeremías con sogas. Y en la cisterna no había agua, sino cieno, y se hundió Jeremías en el cieno.”
Nota: Tanto José como Jeremías fueron echados en la cisterna estando vivos. La palabra que se traduce ‘cisterna’ a veces se refiere a un hoyo y no a una cisterna. En los casos de José y Jeremías la cisterna fue un lugar de retención hasta que sus enemigos pudieran decidir qué hacer con ellos.
Jeremías 41:9: La palabra ‘cisterna’ se usa también para describir un lugar a donde se retienen muertos: “Y la cisterna en que echó Ismael todos los cuerpos de los hombres que mató a causa de Gedalías, era la misma que había hecho el rey Asa a causa de Baasa rey de Israel; Ismael hijo de Netanías la llenó de muertos.”
Nota: El hoyo no es tan solo un lugar de retención para los vivos. La palabra se usa sinónimamente con la muerte, la sepultura y el abismo y como veremos en unos momentos, Satanás y sus ángeles quedarán confinados allí estando vivos mientras que los reyes de la tierra quedarán confinados por la muerte. La palabra ‘abismo’ en Apocalipsis 20 es sinónima con la palabra ‘hoyo’.
Isaías 38:18: La palabra se traduce ‘sepulcro’: “Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.”
Salmo 30:3: La palabra se traduce ‘sepultura’: “Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol; Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.”
Proverbios 1:12: La palabra se traduce ‘abismo’: “Los tragaremos vivos como el Seol, y enteros, como los que caen en un abismo.”
Apocalipsis 20:2, 3:
“Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.” Nota: Dios echará a Satanás y sus ángeles al hoyo o abismo en la segunda venida a donde permanecerán vivos durante los mil años. Durante el mismo periodo Dios encerrará a los impíos en la prisión de la muerte (Apocalipsis 1:17, 18 compara la muerte con una prisión y Jesús tiene las llaves).
¿A dónde quedará confinado Satanás durante los mil años inmediatamente después de la segunda venida? Isaías 14:15 tiene la respuesta. Allí la palabra ‘hoyo’ se coloca en paralelismo sinónimo con el Seol.
¿En qué condición estarán los seguidores impíos de Satanás durante el milenio?
Apocalipsis 20:5:
“Pero los otros muertos no tornaron a vivir hasta que se cumplieran los mil años.”
¿Encarcelados por cuánto tiempo?
¿Por cuánto tiempo quedarán encarcelados en el abismo Satanás, sus ángeles y los impíos?
Isaías 24:22 última parte: “. . . y serán castigados después de muchos días.”
Note: Un análisis cuidadoso de Isaías 24:21, 22 indica que el castigo de Satanás, sus ángeles y los impíos constará de dos etapas. La primera etapa ocurre cuando son encelados al comenzar los ‘muchos días’ y la segunda etapa es cuando sean definitiva y finalmente castigados después que concluya ese periodo de tiempo. Los ‘muchos días’ de Isaías se explican como ‘mil años’ en Apocalipsis 20.
La segunda etapa del castigo de Satanás, sus ángeles y los impíos
Apocalipsis 20:7-9: “Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, 8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. 9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. 10 Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”
Nota: Después de los mil años ‘los otros muertos’ resucitan (Apocalipsis 20:5) y Satanás recupera su poder para engañar. Fíjese que en Apocalipsis 20:7 se usa la misma palabra ‘prisión’ que se encuentra en Isaías 24:22. Satanás, sus ángeles y los impíos luego sufren la segunda y etapa final de su castigo, la muerte segunda.
Desciende la nueva Jerusalén
La nueva Jerusalén descenderá del cielo cuando terminen los ‘muchos días’:
Apocalipsis 21:2: “Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.”
No habrá necesidad de sol ni de luna
Isaías 24:23: La luna se avergonzará y el sol se confundirá en la ciudad: “La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso.”
Apocalipsis 21:23: En la ciudad no hay necesidad de sol ni de luna:
“La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.”
Nota: El texto no afirma que no existirán el sol y la luna cuando Dios haga cielos y tierra nueva. Claramente existirán el ciclo semanal y mensual (vea Isaías 66:22, 23; Apocalipsis 22:2). Lo que si dice el texto es que en la ciudad no habrá necesidad del sol y la luna. La luz del sol y la luna sería como prender una linterna a medio día.
La vida futura y los ancianos
Apocalipsis 21:1: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.”
¿Qué hará Dios después de haber desarraigado el pecado del universo?
Apocalipsis 21:4: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.”
Isaías 25:8:
“Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.”
Isaías 24:23: Dios reinará sobre el concilio celestial a donde los ancianos son delegados:
“La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso.”
El número 24 es simbólico
Hay mucho más que veinticuatro mundos en el universo. La siguiente cita indica que el número veinticuatro es simbólico:
“Dios tiene infinidad de mundos que obedecen su ley. Esos mundos son gobernados teniendo en cuenta la gloria del Creador. Cuando los habitantes de esos mundos consideran el elevado precio que se pagó para salvar al hombre, se llenan de asombro. Con un interés intenso observan el conflicto entre Cristo y Satanás; y al progresar este conflicto la gloria de Dios es cada vez más brillante,le rinden alabanza a Dios.” Maranatha, p. 366 (cita original en Review and Herald, septiembre 25, 1900)
La iglesia en el cielo y en la tierra
“La iglesia de Dios en la tierra es una con la iglesia de Dios en el cielo. Los creyentes de la tierra y los seres del cielo que nunca han caído constituyen una sola iglesia. Todo ser celestial está interesado en las asambleas de los santos que en la tierra se congregan para adorar a Dios. En el atrio interior del cielo escuchan el testimonio que dan los testigos de Cristo en el atrio exterior de la tierra, y las alabanzas de los adoradores de este mundo hallan su complemento en la antífona celestial, y el loor y el regocijo repercuten por todos los atrios celestiales porque Cristo no murió en vano por los caídos hijos de Adán. Mientras que los ángeles beben en el manantial principal, los santos de la tierra beben los raudales puros que fluyen del trono y alegran la ciudad de nuestro Dios.” La Maravillosa Gracia de Dios, p. 76
Las huestes celestiales tienen rangos de liderazgo. Está Gabriel quien tomó el lugar de Lucifer, están los querubines, los serafines, ángeles de alto mando, ángeles fuertes y los ángeles más elevados. Colosenses 1 describe los diferentes niveles de autoridad en el universo celestial:
Colosenses 1:16: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.”
“Con gozo inefable, los principados y las potestades reconocen la supremacía del Príncipe de la vida.” El Deseado de todas las Gentes, p. 773
La organización del gobierno de Satanás
Satanás ha copiado el sistema de organización que tiene Dios en el cielo y preside un concilio de ángeles que se reúne paulatinamente para planear cómo contrariar el plan de Dios.
Efesios 6:12: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Colosenses 2:15: “. . . y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. . .”
Pablo manda a establecer ancianos
Existe evidencia que Dios diseñó la organización de la iglesia en la tierra para reflejar la organización del gobierno de Dios en los cielos.
Tito 1:5: Pablo le ordenó a Timoteo que estableciera ancianos en cada ciudad: “Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé.”
Los ancianos gobiernan
Números 11:16, 17: “Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. 17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.” Elena White trazó un paralelo entre los ancianos que colocó Moisés y los ancianos de la iglesia: “Más tarde, al escoger setenta ancianos para que compartieran con él las responsabilidades de liderazgo, Moisés tuvo cuidado de escoger como ayudantes suyos hombres de dignidad, de sano juicio y de experiencia. En su encargo a estos
ancianos en ocasión de su ordenación, expuso algunas de las cualidades que capacitan a un hombre para ser un sabio gobernante de la iglesia.” Hechos de los Apóstoles, p. 77
1 Timoteo 5:17:
“Los ancianos [el versículo 16 dice que servían en la iglesia] que gobiernan bien [la palabra significa ‘estar a la cabeza’], sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.”
1 Timoteo 3:4, 5: El anciano debe ser uno “que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)”
Los ancianos se reúnen en concilio
Se nombraron ancianos como delegados al concilio de Jerusalén para deliberar sobre el problema de la circuncisión en la iglesia.
Hechos 15:6: “Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto.”
Hechos 16:4-5: “Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. 5 Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día. Elena White comentó sobre los concilios que se celebraban en la iglesia primitiva:
“El orden mantenido en la primitiva iglesia cristiana, la habilitó para seguir firmemente adelante como un bien disciplinado ejército revestido de la armadura de Dios. Aunque las compañías o grupos de fieles estaban esparcidos en un dilatado territorio, eran todos miembros de un solo cuerpo y actuaban de
concierto y en mutua armonía. Cuando se suscitaban disensiones en alguna iglesia local, como ocurrió después en Antioquía y otras partes, y los fieles no lograban avenirse, no se consentía en que la cuestión dividiese a la iglesia, sino que se la sometía a un concilio general de todos los fieles, constituido por delegados de las diversas iglesias locales con los apóstoles y ancianos en funciones de gran responsabilidad. Así por la concertada acción de todos se desbarataban los esfuerzos que Satanás hacía para atacar a las iglesias aisladas, y quedaban deshechos los planes de quebranto y destrucción que forjaba el enemigo.” Hechos de los Apóstoles,” p. 78, 79
Una de las funciones de los ángeles es ofrecer el humo del incienso con las oraciones de los santos. Por eso es que el velo entre el lugar santo y el santísimo estaba bordado con ángeles. La escalera que vio Jacob también ilustra el rol que juegan los ángeles en presentar las oraciones de los santos ante el trono de Dios. Es posible que los 24 ancianos, sean ancianos de turno como lo eran los 24 turnos de los sacerdotes en el servicio del santuario.
Resumen del rol de los ancianos
Los ancianos eran gobernantes y supervisores de sus respectivas áreas geográficas.
Los ancianos sirvieron como representantes de la región geográfica a donde servían.
Los ancianos asistían a un concilio como delegados de todos los rincones del imperio para deliberar sobre asuntos relacionados con el bienestar de la iglesia mundial.
Los ancianos eran administradores de la región de dónde venían.
Mantenían a la iglesia encausada y la protegían de movimientos heréticos.