Resurse Spaniolă
ESTUDIO ADICIONAL: LA GRAN PRUEBA FINAL
Introducción
El mensaje del primer ángel nos manda a adorar al creador del cielo, la tierra, el mar y las fuentes de las aguas: “Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, 7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” Esta referencia al creador en el mensaje del primer ángel hace necesario regresar a los primeros dos capítulos de Génesis. Días Literales
La Biblia es clara que los días de la creación fueron literales:
#1: Los léxicos que se especializan en el idioma hebreo (Holladay, Brown-Driver-Briggs) definen los días de la creación como de 24 horas literales.
#2: Cuando la palabra ‘día’ se usa con un calificativo numeral (unas 250 veces en el antiguo testamento) sin excepción se refiere a días literales de 24 horas.
#3: El Salmo 33:6-9 usa lenguaje de rapidez: ‘hablo y existió’, ‘mando y fue hecho’.
#4: La expresión ‘y fue así’ indica una creación rápida (versículos 7, 11, 15, 24)
#5: La expresión ‘tarde y mañana’ sería absurda si los días no fueron literales
#6: El cuarto mandamiento nos obliga a entender que los días de la creación fueron literales pues el hombre debía seguir el ejemplo del creador.
#7: Jesús entendió que el relato de la creación es literal (Mateo 19:4-6; 1 Corintios 15:45)
“Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, 5 y dijo: ‘¿Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? 6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.’”
#8: Elena White confirmó que los días de la creación fueron literales de 24 horas cada uno:
“Cuando el Señor declara que hizo el mundo en seis días y reposó el séptimo, quiere decir el día de veinticuatro horas que se demarca por el levantar y ocultar del sol.” Testimonies to Ministers, p. 135
#9: Henry Morris quien fuera científico creacionista y fundador del Instituto de Investigación Creacionista defendía con ahínco una creación en seis días literales. Morris escribió en cuanto al cuarto mandamiento:
“Este mandamiento no dio origen a la observancia del ‘día sábado’ (es decir, del día de reposo) pues su observancia ya se había practicado desde la misma semana de la creación cuando ‘Dios bendijo el séptimo día y los santifico porque había reposado de toda la obra que había creado y hecho’ (Génesis 2:3).” Henry Morris, Biblical Creationism, pp. 61, 62
Dios el centro de la primera semana
la primera semana de la creación se centra en lo que hizo Dios y no en lo que hizo el hombre. Dios trabajó y Dios reposó. El relato no dice que el hombre trabajó o reposó. La palabra ‘Dios’ aparece 31 veces en el capítulo 1
Dios creó
Dios dijo
Dios vio
Dios separó
Dios llamó
Dios hizo
Dios puso
Dios bendijo
Dios terminó
Dios reposó
Dios santificó
El capítulo 2:2, 3 enfatiza diez veces que fue Dios el que trabajó seis y reposó el séptimo: “Y el séptimo día terminó [1] Dios [2] su obra que [3] él había hecho y [4] él reposó en el séptimo día de toda [5] su obra que [6] él había hecho. Entonces [7] Dios bendijo el séptimo día y lo santificó porque en él [8] él reposo de toda [9] su obra que [10] Dios había creado y hecho.” La palabra Shabbat significa ‘cesar’ La palabra Shabbat significa ‘cesar’ o ‘dejar de hacer algo’. The prosecution rests. Génesis 8:22: Siembra y siega, frío y calor, verano e invierno, día y noche
“Mientras la tierra permanezca, no cesarán la cementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.”
Josué 5:12: El Maná cesó
“Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.”
Nehemías 6:3:
“Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros.”
Salmo 46:8, 9:
“Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamiento en la tierra. 9 Que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra. Que quiebra el arco, las lanzas y quema los carros en el fuego.”
Éxodo 31:17:
“Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.”
DTG, p. 207: “Dios cesó de su labor de crear y reposó el séptimo día y lo bendijo.”
La primera semana de la historia es la semana de Dios pues Él trabajó seis y reposó el séptimo. El relato no dice que Adán y Eva trabajaron y reposaron.
Dos detalles en cuanto al séptimo día
1: Mencionemos primero lo obvio: El sábado es el séptimo día de la semana. Esto se repite tres veces en el relato de la creación y una vez en el cuarto mandamiento (Génesis 2:2, 3; Éxodo 20:8-11).
2: Tanto el relato de la creación como el cuarto mandamiento recalcan que Dios hizo tres cosas con respecto al séptimo día: Reposó, lo bendijo y lo
santificó. Esto indica que el sábado del cuarto mandamiento es el mismo de la creación.
Trabajó, ceso, santificó
Dios terminó su obra el sexto día, cesó el séptimo y luego de cesar todo el día, lo bendijo y santificó:
Génesis 2:3: Dios reposó y luego santificó el día séptimo:
“Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.”
Éxodo 20:8-11: Dios reposó el séptimo día y luego lo santificó:
“Acuérdate del día del sábado para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 más el séptimo es sábado para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día del sábado y lo santificó.”
“Después de descansar el séptimo día, Dios lo santificó; es decir, lo escogió y apartó como día de descanso para el hombre.” Patriarcas y Profetas, p. 28
“Por haber reposado en el sábado, ‘bendijo Dios el día séptimo y santificólo,’ es decir, que lo puso aparte para un uso santo. Lo dio a Adán [después que reposó] como día de descanso. Era un monumento recordativo de la obra de la creación, y así una señal del poder de Dios y de su amor.” El Deseado de Todas las Gentes, p. 248 La creación de la semana Las medidas de tiempo en nuestro mundo tienen una explicación astronómica: El día (la tierra gira una vez en su eje). El mes (tiempo aproximado en que la luna gira una vez alrededor de la tierra.
El año (tiempo que toma la tierra para dar una vuelta al sol). Pero hay una medida de tiempo que no tiene nada que ver con el movimiento de cuerpos celestes—la semana. ¿Por qué tiene la semana siete días?
“Así como el sábado, la semana se originó al tiempo de la creación, y ha sido preservada y transmitida a nosotros a través de la historia Bíblica. Dios mismo demarcó [“measured off”] la primera semana como una muestra de las subsiguientes hasta el fin del tiempo. Como todas las demás, consistió en siete días literales. Seis días se emplearon en la obra de la creación; el séptimo Dios reposó y luego bendijo este día y lo apartó como día de reposo para el hombre.” Patriarcas y Profetas, p. 102
Dios no creó solamente cosas materiales durante la semana de la creación. Dios también creó la semana de siete días y después de crearla se la dio a Adán y a Eva. Esta es la secuencia de eventos de la primera semana:
Dios trabajó seis días
Dios cesó el séptimo día
Después de cesar todo el séptimo día, Dios lo bendijo y lo santificó
Entonces la semana de siete días estaba completa (una medida de tiempo que no tiene explicación astronómica)
Dios les entregó la semana a Adán y Eva y a todos sus descendientes
Por eso yo me refiero a la primera semana como la gran semana de Dios pues fue Él, y no el hombre el que trabajó y reposó.
¿Por qué no hubo un mandato?
Hay siete razones:
Primero, la primera razón es tan obvia como ‘dos más dos igual cuatro’. En efecto, el evangélico socavó su propio argumento cuando insistió que la palabra shabbat significa ‘cesar’. ¡Resulta obvio que Adán y Eva no podía cesar ese primer sábado por que no habían trabajado los seis días anteriores! Dios podía cesar (shabbat)de trabajar porque había trabajado seis, pero Adán y Eva no habían trabajado. ¿Cesar de qué? ¡Ese primer sábado era el reposo de Dios, no el de ellos!
Segundo, Dios tuvo que crear el sábado antes que se lo pudiera dar al hombre (Marcos 2:27). Dios no podía darles lo que aún no había creado. Marcos 2:27 nos dice que Dios hizo el sábado para el hombre. La idéntica palabra griega ‘hizo’ aparece cuatro veces en Juan 1:3, 10 a donde dice explícitamente que el Verbo fue el Creador de Génesis y el Verbo es Jesús. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.”
Tercero, Jesús no podría haberle mandado a Adán y Eva que santificaran el sábado de la primera semana pues Dios no lo santificó hasta que el día concluyó. Como ya hemos visto, Dios no santificó el sábado hasta que hubo reposado todo el día. Cada segundo, minuto y hora que Dios reposó llego a ser santo y cuando termino de reposar todo el día, todo el día fue santo.
Cuarto, es absurdo pensar que Jesús bendijo y santificó el sábado para sí mismo. En la Biblia, cuando Dios santifica y bendice algo, siempre lo hace en relación sus criaturas. Marcos 2:27 dice que el sábado fue hecho para el hombre así que la bendición y santificación del sábado es para él.
Quinto, Adán y Eva no podrían haber seguido el ejemplo de Dios en guardar el sábado sin que Dios les diera primero el ejemplo. Es decir, Jesús no solo les dijo a Adán y Eva que guardaran el sábado, sino que les ejemplificó cómo guardarlo. Escribió Elena White:
“Siguiendo el ejemplo del Creador, el hombre había de reposar durante este sagrado día, para que, mientras contemplara los cielos y la tierra, pudiese reflexionar sobre la grandiosa obra de la creación de Dios; y para que, mientras mirara las evidencias de la sabiduría y bondad de Dios, su corazón se llenase de amor y reverencia hacia su Creador.” Patriarcas y Profetas, p. 28
“Dios hizo al hombre a su propia imagen y luego le dio un ejemplo de cómo observar el séptimo día, día que santificó e hizo santo.” Testimonios para la Iglesia, tomo 4, p. 247
Sexto, el cuarto mandamiento entra en función para Adán y Eva a partir de la segunda semana de la historia. Fíjese en el siguiente orden de eventos:
Jesús trabajo seis días y reposo el séptimo creando así la semana.
Después de reposar el séptimo Jesús lo bendijo y lo santificó.
Jesús luego le entregó la semana a Adán y Eva y sus descendientes.
Adán y Eva y sus descendientes debían entonces trabajar seis y reposar el séptimo, así como lo hizo Jesús durante la primera semana.
El cuarto mandamiento se aplica a Adán y Eva después que trabajaron seis días:
Éxodo 20:8-11:
“Acuérdate del día sábado para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es sábado para Jehová tu Dios; no hagas en la obra alguna tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.”
Séptimo, Elena White creía firmemente que el sábado tuvo su origen en la creación, pero nunca cometió el error teológico de decir que Dios les mandó a Adán y Eva que guardaran el primer sábado de la historia:
“Después de descansar el séptimo día, Dios lo santificó; es decir, lo escogió y apartó como día de descanso para el hombre.” Patriarcas y Profetas, p. 28
“Por haber reposado en el sábado, ‘bendijo Dios el día séptimo y santificólo,’ es decir, que lo puso aparte para un uso santo. Lo dio a Adán [después que reposó] como día de descanso. Era un monumento recordativo de la obra de la creación, y así una señal del poder de Dios y de su amor.” El Deseado de Todas las Gentes, p. 248
Conmemorando el reposo del Creador
El papa Francisco ha enfatizado la importancia de conmemorar la creación y dice que el domingo es el día para conmemorar el evento original. Pero es imposible conmemorar un evento original en un día en que no ocurrió el evento original. “Los primeros seis días de la semana fueron dados al hombre para su trabajo, porque Dios empleó el mismo período de la primera semana en la obra de la creación. El séptimo día el hombre ha de abstenerse de trabajar para conmemorar el reposo del Creador.” Patriarcas y Profetas, p. 102 No es posible conmemorar el reposo del creador en un día diferente que el que reposó el Creador.
Mi esposa y yo celebramos nuestro aniversario de bodas el 23 de diciembre todos los anos. ¿Acaso podemos cambiar el día y celebrarlo el día 25 de diciembre? Claro que no porque el matrimonio no ocurrió ese día.
En los Estados Unidos se celebra cada año el día de la independencia el 4 de julio porque fue en esa fecha fue que se firmó la declaración. ¿Acaso podemos conmemorar esa declaración el 4 de agosto? ¡Claro que no! La celebración está arraigada en un evento original que ocurrió en un día especifico. La conmemoración debe también ocurrir el mismo día específico. El evento está arraigado en la historia y la celebración del evento es incambiable.
Todos los anos, el 11 de septiembre se leen en Nueva York los nombres de los que perecieron cuando cayeron las torres gemelas. Esto se hace para conmemorar el evento original. ¿Por qué tiene que ser el 11 de septiembre? Sencillamente porque en ese día fue que ocurrió el evento original.
¿Por qué no hubo tarde y mañana?
El relato de la creación nos dice que cada día tuvo tarde y mañana menos el séptimo. ¿La pregunta es, por qué? ¿Será que a Moisés se le olvidó incluir la fórmula ‘y fue la tarde y la mañana del día séptimo’ o habrá una razón más profunda?
Para contestar esta pregunta debemos recordar dos cosas:
La palabra shabbat significa ‘cesar’
La primera semana es la semana de Dios, no del hombre.
La pregunta clave es, ¿de qué cesó Dios el séptimo día? La respuesta es que cesó del trabajo que había hecho los primeros seis.
Como hemos indicado anteriormente, la primera semana le pertenece a Dios. Dios fue el que trabajó seis y reposó el séptimo y después de cesar el séptimo día, no comenzó un nuevo ciclo de siete. Es decir, desde la creación, Dios ha continuado cesando de sus obras de creación.
Dicho de otra forma: Cuando Dios cesó de crear el séptimo día, continuó cesando pues no comenzó un nuevo ciclo de siete el siguiente día. Hasta el sol de hoy Dios ha estado cesando de su obra de creación pues no ha creado más.
¿Y el hombre qué?
¿Significa la ausencia de la fórmula ‘fue la tarde y la mañana del día séptimo’ que el séptimo día nunca concluyó para nosotros, y que nosotros los seres humanos, estamos viviendo aún en el día séptimo? ¡Claro que no!
El cuarto mandamiento dice explícitamente que Dios trabajó seis y reposó el séptimo. El mismo mandamiento indica que Adán y Eva habían de trabajar los seis días de la segunda semana para reposar el siguiente séptimo siguiendo el ejemplo del Creador. Y el mandamiento le ordena al hombre a continuar este ciclo semanal perpetuamente. Así es que el séptimo día no tuvo tarde ni mañana para Dios, pero si lo tuvo para el hombre.
Dios le mandó al hombre que cesara cada séptimo día para conmemorar el reposo original del Creador:
“Los primeros seis días de la semana fueron dados al hombre para su trabajo, porque Dios empleó el mismo período de la primera semana en la obra de la creación. El séptimo día el hombre ha de abstenerse de trabajar para conmemorar el reposo del Creador.” Patriarcas y Profetas, p. 102
¿Pero, por qué lo que Dios hizo una sola vez al principio (trabajar seis y reposar el séptimo) debía el hombre celebrarlo semanalmente? Por la misma razón que observamos el día de la independencia el 20 de Julio cada año para conmemorar un evento original. Cada 20 de Julio celebramos un evento original y semanalmente cesamos de trabajar para conmemorar también un evento original.
La evidencia bíblica
¿A dónde se encuentra la evidencia bíblica que respalda lo que acabamos de decir?
Génesis 2:1, 2:
“Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó [cesó] el día séptimo de toda la obra que hizo.”
Hebreos 4:3:
“Pero los que hemos creído entramos en su reposo, de tal manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.
El sustentador
Qué hacemos entonces con Juan 5:17, 18 a donde Jesús dijo:
“Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura [su ministerio se componía de doce horas]; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.”
¿Acaso esto no indica que el Padre y el Hijo ambos seguían trabajando cuando Jesús estuvo en la tierra? ¡La respuesta es no! Elena White explicó lo que Jesús quiso decir:
“Aun cuando Dios ha cesado su obra de crear, está sustentando continuamente y usando como siervos suyos las cosas que ha hecho.” Manuscrito 4, 1882
“Dios ha terminado su obra creativa, pero aun dispensa su energía para sustentar los objetos de su creación.” Signs of the Times, marzo 20, 1884
“En cuanto se refiere a este mundo, la obra de la creación de Dios está terminada, pues fueron ‘acabadas las obras desde el principio del mundo’ (Hebreos 4:3). Pero su energía sigue ejerciendo su influencia para sustentar los objetos de su creación.” Patriarcas y Profetas, p. 107 Estos comentarios de Elena White concuerdan con Hebreos 1:3 a donde el apóstol Pablo escribió que Jesús ‘sustenta todas las cosas con la palabra de su poder’. Colosenses 1:16-18 explica que todas las cosas fueron creadas por Jesús y que ‘todas las cosas en el subsisten’.
Las obras a las cuales se refirió Jesús no eran obras de creación sino obras de redención y restauración. Jesús reparó las piernas de un paralítico y las devolvió a la condición en que estaban al principio. También sanó a un ciego de nacimiento en sábado. Esta también fue una obra de restauración de la creación, no una nueva creación.
Para el Hombre si hay Tarde y Mañana
Hay varias razones por las cuales el séptimo día si tiene tarde y mañana para el hombre:
Se usa un adjetivo numeral para el séptimo día al igual que todos los demás días de la semana.
El sol se levanta y se oculta el séptimo día al igual que todos los demás días de la semana. En términos reales el séptimo día tiene tarde y mañana que se determina por el levantar y ocultar del sol:
“Cuando el Señor declara que hizo el mundo en seis días y reposo el séptimo, quiere decir el día de veinticuatro horas que se demarca por el levantar y ocultar del sol.” Testimonies to Ministers, p. 135
Levítico 23:32 explica que los sábados se deben celebrar de tarde a tarde de modo que el sábado si tiene un comienzo y un fin.
Dios no comenzó un nuevo ciclo de trabajo el siguiente día, pero el hombre si comenzó un ciclo de trabajo que debía celebrarse semanalmente hasta el fin del tiempo
El hombre no podría obedecer el cuarto mandamiento si el séptimo día nunca hubiese terminado. ¿Cómo puede el hombre trabajar seis y reposar el séptimo si todavía estamos viviendo en el séptimo? Es decir, ¿Cómo podía Dios decirle al hombre que trabajara seis días y reposara el séptimo si el séptimo nunca terminó?
¿Por qué terminó Dios dos veces?
A leer el relato de la creación notamos algo extraño. El texto nos dice que Dios acabó su obra dos veces:
Génesis 1:31-2:3: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto. Fueron, pues, acabados [kalah] los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2 Y acabó [kalah] Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.”
¿Cómo es posible acabar algo dos veces? Tal vez una ilustración ayude a comprender como es posible.
Imaginémonos a un artista pintando una obra maestra de la naturaleza. El primer día el artista prepara el marco, le engrapa el lienzo y le añade algunos colores de trasfondo. Cuando termina su obra el primer día echa un paso atrás y dice: ‘me quedó bueno.’ El segundo día el artista pinta un cielo azul con algunas nubecillas y al final del segundo día de trabajo echa un paso atrás y dice: ‘me quedó bueno.’ El tercer día el maestro pinta unos árboles llenos de fruto, campos llenos de pasto verde y hermosas flores y al terminar el día de trabajo dice: ‘me quedó bueno.’
El cuarto día el artista pinta en el cielo un sol radiante y una luna opaca y al final del día echa un paso atrás y dice: ‘me quedó bueno.’ El quinto día el artista pinta algunos pájaros en los árboles, aves surcando los cielos y unos peces saltando del agua y al terminar el día echa un paso atrás y dice ‘me quedó bueno.’ El sexto día el maestro pinta toda clase de animales terrestres y un hombre y una mujer parados en medio de la espectacular escena, le da los toques finales a la obra, echa un paso atrás y dice: ‘me quedó bueno en gran manera.’
¿Ha terminado el artista la obra? ¡Sí y no! En efecto terminó la obra de pintar el cuadro, pero aún falta algo, la firma del que lo pintó. Sin la firma cualquiera podría reclamar la obra como suya. Asimismo, Dios concluyó su majestuosa obra de la creación el sexto día y el séptimo día le puso su firma. Sería una falsificación que otro le pusiera su firma a lo que Dios hizo. ¡Esto es precisamente lo que ha hecho la bestia!
¿De Dios o de los judíos?
Éxodo 31:17: “Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque [motivación es la creación] en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.” La mayoría del mundo cristiano usa este texto para enseñar que el sábado era tan solo una señal entre Dios y el pueblo judío. Pero una reflexión cuidadosa sobre el texto demuestra que su argumento es falaz. Dios dijo que el sábado era señal entre Él e Israel porque Israel era su pueblo en ese tiempo. ¡Pero en ninguna parte dice que el sábado era señal exclusivamente entre Dios y los judíos! Además, ¡la motivación para la observancia del sábado era la creación y en la creación no había judíos! De vez en cuando me encuentro con miembros de diversas denominaciones que rechazan el sábado y les hago tres preguntas: La primera pregunta: ¿A quién le pertenece la luz, el firmamento, la vegetación, los cuerpos celestes, las aves, los peces, los animales terrestres y los seres humanos?” Inmediatamente responden “todo le pertenece a Dios”. Luego les hago una segunda pregunta: “Por qué le pertenece todo esto a Dios?” Sin titubear responden: “Porque Dios creó todas estas cosas.” Los felicito por la respuesta y les cito el Salmo 24:1, 2 para confirmar sus respuestas:
Salmo 24:1: “De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en el habitan porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos.”
Luego les hago una tercera pregunta:
“Cómo es que todo lo que creó Dios es de Él porque lo hizo, pero el sábado que hizo en la misma semana es de los judíos?”
La respuesta es un silencio rotundo y sepulcral.
Estos cristianos no llevan el argumento hasta su fin lógico. Si todo lo que hizo Dios durante los primeros seis días es suyo porque lo hizo, entonces el sábado también debe ser suyo pues lo hizo en la misma semana (Marcos 2:27). Decir que lo que hizo Dios los primeros seis días es suyo pero el sábado es de los judíos es absurdo. Por eso la Biblia se refiere al sábado como propiedad de Dios como todo lo demás:
‘el sábado del Señor tu Dios’ (Éxodo 20:1)
‘guardareis mis sábados (Ezequiel 20:12, 20)
‘mi santo día’ (Isaías 58:13, 14)
‘el hijo del hombre es Señor del sábado (Marcos 2:27, 28)
Ni una sola vez en la Biblia se le llama al sábado ‘el sábado judío’ o ‘el sábado de los judíos’. A las fiestas anuales que caducaron cuando Jesús vino sí se les llama ‘de los judíos’:
A Jesús se le llama el rey de los judíos (Mateo 2:2; 27:11). ¿Acaso es rey solamente de los judíos y no de todos los cristianos? Juan 2:13: ‘estaba cerca la pascua de los judíos’ Juan 5:1: ‘había una fiesta de los judíos’ Juan 6:4: ‘estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos’ Juan 7:2: ‘Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos’ Juan 11:55: ‘estaba cerca la pascua de los judíos’
Henry Morris acertó cuando escribió:
“Aun cuando el Creador había santificado el sábado para todos los seres humanos, con el transcurso de los siglos el día llegó a asociarse casi exclusivamente con las ceremonias de la nación de Israel. Pero cuando el Creador se encarnó en la persona de Jesucristo, él subrayó que nunca fue la intención de Dios que el sábado fuese tan solo un rito religioso de los judíos (como lo habían distorsionado los fariseos) sino una institución para el bienestar de todos los seres humanos.” Henry Morris, Biblical Creationism, p. 253.
Semana Santa y la observancia del domingo
En ninguna parte de la Biblia dice que Dios le mandó a iglesia que observara semana santa. Su observancia por parte del mundo cristiano se basa en una tradición inventada por el hombre. ¿A dónde dice la Biblia que debemos observar domingo de ramos, miércoles de ceniza, jueves santo, viernes santo y domingo de resurrección? Elena White escribió en cuanto al papado:
“Roma empezó por ordenar cosas que Dios no había prohibido, y acabó por prohibir lo que él había ordenado explícitamente.” CS, p. 333.
Todas las fiestas judías que apuntaban al ministerio de Cristo eran celebraciones anuales. La pascua simbolizaba su muerte, el pan sin levadura su sepultura y las primicias su resurrección. Todas estas fiestas se celebraban una vez al año. Los cristianos de hoy celebran los eventos de semana santa una vez al año, menos la resurrección que celebran semanalmente. ¿Por qué? La fiesta de las primicias se celebraba una vez al año y apuntaba hacia la resurrección de Cristo (1 Corintios 15:20). ¿Por qué, entonces, celebran los cristianos la resurrección de Cristo semanalmente? ¡Dios mandó a guardar el sábado semanalmente pero nunca ordenó que se observara el domingo semanalmente!
¿El mismo sábado de hoy?
Algunos dicen que no podemos estar seguros que el sábado de hoy es el mismo sábado de los días de Jesús. ¡Si esto fuera cierto, entonces el domingo de hoy tampoco sería el mismo domingo! Cuando se trae a colación éste hecho, algunos dicen que no podemos saber si el sábado de hoy es el mismo sábado de la semana de la creación. Este argumento es débil pues si el sábado de hoy es el mismo sábado de la época de Jesús, entonces tiene que ser el mismo sábado de la creación pues Jesús no hubiera guardado el día que no era.
En algunos países se juega con el calendario dándole comienzo a la semana en el calendario con el día lunes. ¡Si este fuera el caso entonces el séptimo día sería el domingo! Por ejemplo, empresas como Avianca, ponen en su página web el lunes como el primer día de la semana. En Colombia hay un programa de televisión que se llama ‘Séptimo Día’ y se transmite el domingo. ¡Muy sigiloso y artificioso, pero contradice el claro testimonio bíblico!
La Biblia deja muy en claro que Jesús resucitó el primer día de la semana, no el séptimo: Lucas 23:54-24:3: “Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. 55 Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. 56 Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento. El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 2 Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3 y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.” Hay evidencia histórica que ya se estaba guardando el domingo a fines del primer siglo de la era cristiana. La pregunta clave es, ¿cómo puede haberse perdido la observancia del sábado tan rápidamente en menos de cien años? Podemos responder esta pregunta con otra: ¿Cómo es que la iglesia hoy en día ha perdido la música reverente en la iglesia, la distinción de género, el matrimonio heterosexual en tan solo una generación? Señal de la nueva creación
Juan Pablo II y Francisco I han afirmado que debemos guardar el domingo pues es símbolo de la nueva creación, pero en esto yerran. En la Biblia el bautismo es símbolo de la nueva creación, no el domingo. El bautismo conmemora la resurrección de Cristo, no el domingo:
Romanos 6:4: “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”
Gálatas 3:26, 27: Cuando una persona se bautiza está en Cristo: “pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”
2 Corintios 5:17: Los que están en Cristo por medio del bautismo son nuevas criaturas: “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
El sábado tridimensional
El sábado en la creación: Dios terminó su obra de creación el sexto día y el séptimo día cesó.
El sábado en la redención: Jesús trabajó para la salvación del hombre, el sexto día dijo ‘consumado es’ y luego cesó de sus obras de redención al reposar el sábado en el sepulcro:
“El Padre y el Hijo reposaron cuando completaron su obra de creación. ‘Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo. . . y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.’ (Génesis 2:1-3). En el diseño de Dios, la muerte de Cristo ocurrió en el momento preciso en que debía ocurrir. Era el plan de Dios que la obra que Jesús se había propuesto a cumplir se completara un día viernes, y que el sábado reposara en el sepulcro, así como el Padre y el Hijo habían reposado al concluir su obra de creación.” Manuscrito 25, 1898, pp. 3, 4 (‘El Varón de Dolores,’ mecanografiado el 24 de febrero de 1898)
La historia del maná comprueba que el día importante de semana santa no es el domingo sino el sábado. ¡Si Jesús tenía que reposar en el sepulcro el sábado, tendría que haber resucitado el domingo! (Salmo 16:8-10; Hechos 2:25-27, 31; Juan 5:48)
Cuando Jesús concluya la obra de crear cielos nuevos y tierra nueva dirá consumado es, e iremos a conmemorar su obra todos los sábados.
Apocalipsis 21:4-6:
“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. 5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.”
Isaías 66:22-23:
“Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. 23 Y de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.”
Todos los días son de Dios
Algunos afirman que todos los días son de Dios y tienen razón. Todos los días son de Él porque creó todos los días de la semana. Pero no todos los días son santos. Todo nuestro dinero es de Dios, pero no todo nuestro dinero es santo. El diezmo le pertenece a Dios en forma especial y es santo. No podemos usar ni un centavo del diezmo para nosotros y tampoco podemos usar un solo segundo del sábado para nosotros (Isaías 58:12, 13).
La historia de Nadab y Abihu ilustra como considera Dios el acto de tomar lo que es común para presentárselo a Dios como si fuera santo. Si esto sucedió con la ley ceremonial, ¿cómo considerara Dios si se hace con la ley moral?
La historia de Beltsasar ilustra lo que sucede cuando el ser humano toma lo que es santo y lo trata como si fuera común. ¡Si Dios se ofendió por la violación de una ley ceremonial, cuanto más uno de los diez mandamientos!
¿Cómo considera Dios el acto de tomar un día común de trabajo—el domingo—para presentárselo como si fuera santo? Por el otro lado, ¿Cómo considera Dios el acto de tomar un día santo—el sábado—y tratarlo como si fuera común? ¡Si Dios acepta esto hoy, va a tener que pedirle perdón a Nadab y Abihu y a Beltsasar!
El Mosquito y el Camello
Es común que los cristianos de hoy afirmen que en el antiguo pacto había que guardar la ley, pero hoy en día estamos bajo la gracia. El problema con este argumento es que la ley no cambia en los dos pactos sino el lugar a donde se escribe la ley. En el antiguo pacto Dios escribió su ley en tablas de piedra, pero hoy la escribe en el corazón.
A pesar de que la Biblia dice en repetidos lugares que el séptimo día sábado es el día de reposo de Jehová, los papas Juan Pablo II (en su carta pastoral Dies Domini) y Francisco I (en su encíclica Laudato Si) afirman que el séptimo día sábado era solo día de reposo para los judíos y que es parte del antiguo pacto que caducó cuando Jesús murió en la cruz. Afirman que el sábado cristiano hoy es el domingo aun cuando la Biblia, ni una sola vez, se refiere al sábado como ‘de los judíos’.
Por el otro lado el papado retiene múltiples prácticas que pertenecen al antiguo pacto tales como ofrecer sacrificios en altares, usar vestiduras sacerdotales, quemar incienso, prender velas, rociar agua bendita y levantar monumentos a los santos del pasado. Al hacer esto el papado cuela el mosquito y se traga el camello. Echa a un lado el cuarto mandamiento de la santa ley de Dios escrita por su propio dedo, pero practica aquello que sí pertenecía al antiguo pacto y terminó en la cruz.
Debemos recordar que cuando Dios cesó de sus obras no existía el antiguo pacto y tampoco había pecado, ni judíos. Siendo este el caso, si podemos comprobar que Dios instituyó el sábado para el hombre en la creación cuando no había antiguo pacto, ni judío, ni pecado, entonces el sábado es parte del plan original de Dios y todos los argumentos que presenta el mundo cristiano se desbaratan.
Satanás odia el sábado y el matrimonio
Satanás aborrece las dos instituciones que Dios estableció en la creación porque ambas ilustran la íntima relación entre Él y su pueblo.
Satanás odia el sábado y quiere borrarlo de las mentes de los seres humanos porque odia a Jesús, el Creador. Y Satanás ha tenido gran éxito en su labor de borrar de las mentes de los seres humanos el recuerdo del Creador. Hay varias formas en que Satanás ha procurado deshacerse del sábado:
Los protestantes al igual que los papas más recientes, afirman que es parte del viejo pacto que se aplica tan solo a los judíos.
Por medio de las universidades, los científicos han esparcido por el mundo secular la idea que este planeta llegó a existir por evolución.
Aun el papado y muchas iglesias protestantes de tendencia teológica liberal, han adoptado la teoría de la evolución que elimina el fundamento del sábado.
Pero Dios tiene y tendrá un fiel remanente que exaltará el sábado como memorial del Creador. Satanás procurará borrar el último vestigio del día santo persiguiendo al pequeño remanente que aún lo guarda.
Satanás ha tenido también gran éxito en arruinar la definición bíblica del matrimonio. Los evangélicos se contradicen al defender el matrimonio entre un hombre y una mujer y no el sábado. Ambas instituciones tuvieron su origen en la creación antes del pecado.
Dos señales de autoridad
El conflicto final tendrá que ver con la adoración. Por un lado, el mensaje del primer ángel manda a adorar al creador y el mensaje del tercer ángel advierte en cuanto al peligro de adorar a la bestia.
Apocalipsis 14:6, 7:
“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía un evangelio eterno para predicarlo a los que habitan sobre la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, 7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”
Apocalipsis 14:9-12:
“Y un tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10 él también beberá del vino del furor de Dios, que ha sido vertido puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y en presencia del Cordero; 11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. 12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.”
Cuestión de autoridad
La gran prueba final que dividirá al mundo en dos grupos, no tendrá que ver primordialmente con días sino con autoridad. Tanto Dios como la bestia tienen su señal de autoridad. Dios les pondrá a sus fieles su sello y la bestia les impondrá a los suyos su marca. La observancia del sábado será una señal de obediencia a la autoridad de Dios y la observancia del domingo será una señal de obediencia a la autoridad de la bestia. Si guardamos el sábado estamos reconociendo la autoridad del Dios que estableció el sábado como día de reposo y si guardamos el domingo estamos reconociendo la autoridad de la bestia que se jacta de haber cambiado el día.
Lamentablemente, los protestantes nunca pudieron despojarse completamente del catolicismo en materia del día de reposo y el estado de los muertos y por lo tanto conservan un vínculo teológico con la madre iglesia y volverán a ella. Note las siguientes citas de fuentes católicas a donde los teólogos desafían a los protestantes en cuanto al día de reposo:
“Siendo que el sábado y no el domingo se especifica en la Biblia, ¿no es curioso que los que no son católicos, y quienes profesan tomar su religión directamente de la Biblia y no de la iglesia, observen el domingo en lugar del sábado? Sí, claro que son inconsistentes; pero este cambio se hizo unos quince siglos antes que naciera el protestantismo, y para ese tiempo la costumbre se observaba ya universalmente. Los protestantes han continuado la costumbre aun cuando se
basa en la autoridad de la iglesia católica y no sobre un texto explícito de la Biblia. Dicha observancia permanece como un recordativo de la iglesia madre de donde se separaron las sectas no católicas. Es como un niño que se fuga de su casa, pero aun lleva consigo en el bolsillo una foto de su madre o una trenza de su cabello.” John O’Brien, The Faith of Millions (Huntington, Indiana: Our Sunday Visitor, Inc., 1974) pp. 400, 401
“Fue por la autoridad de Jesucristo que la iglesia católica transfirió este reposo al domingo para conmemorar la resurrección de nuestro Señor. De modo que cuando los protestantes guardan el domingo, aun cuando no quieran admitirlo, le están rindiendo homenaje a la autoridad de la iglesia.” Monsignor Segur, Plain Talk About the Protestantism of Today (Boston: Thomas B. Noonan & Co., 1868), p. 213.
“Una palabra en cuanto al domingo. Dios dijo: ‘Acuérdate de santificar el día sábado.’ El día de reposo era el sábado, no el domingo. ¿Por qué, entonces, santificamos el domingo en vez del sábado? La iglesia alteró la observancia del sábado a la observancia del domingo. . . Los protestantes, que profesan regirse por la Biblia y la Biblia sola y que no creerán nada al menos que este en la Biblia, deben estar medio perplejos al observar el domingo cuando Dios dijo distintamente: ‘santificarás el sábado.’ La palabra ‘domingo’ no aparece en ninguna parte de la Biblia y por lo tanto los protestantes están obedeciendo la autoridad de la iglesia católica.” H Canon Cafferata, The Cathechism Simply Explained (London: Burns Oates & Washbourne Ltd., 1938), p. 89
“La santa iglesia católica fue la que cambió el día de reposo del sábado al domingo, primer día de la semana. Y no solo obligó a todos a guardar el domingo, sino que urgió a todos a que trabajaran el séptimo día a riesgo de un anatema. Los protestantes profesan reverenciar la Biblia y sin embargo por su acto solemne de guardar el domingo, reconocen el poder de la iglesia católica. La Biblia dice: ‘Acuérdate del sábado para santificarlo.’ Pero la iglesia católica dice, ‘NO; guarda el primer día de la semana’ y he aquí que todo el mundo civilizado se inclina en obediente reverencia al mandato de la santa iglesia católica.” Palabras del padre Enright quien por muchos años fuera presidente de Redemptorist College
in America; citado en Joe Crews, The Beast, the Dragon and the Woman (Frederick, Maryland: Amazing Facts, Inc., edición trece, junio 1991), p. 33
