Resurse Spaniolă

14. EL QUINTO SELLO: EL CLAMOR DE LOS MÁRTIRES

EL QUINTO SELLO: EL CLAMOR DE LOS MÁRTIRES
Significado: La sangre de los mártires que el papado mató durante el periodo del cuarto sello clamó para que Dios les hiciera justicia. Dios le dio a cada uno de los mártires un manto blanco y le dijo que reposa un poco de tiempo hasta que se complete el resto de los mártires que han de morir en el futuro.
Apocalipsis 6:9-11: “Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. 10 Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? 11 Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.”
Preguntas importantes en cuanto al pasaje
• ¿Qué significa la palabra ‘alma’?
• ¿En qué sentido claman las almas de los mártires?
• ¿Cuál es el altar debajo del cual claman los mártires?
• ¿Qué significa la palabra ‘mártir’?

• ¿A cuál periodo de la historia se refiere el quinto sello?
• ¿Por qué mató el papado a estos mártires?
• ¿Qué representan los mantos blancos que Dios les da a los mártires?
• ¿Por qué les dice Dios que reposen un poco de tiempo?
• ¿Habrá más que un grupo de mártires?
• ¿Cuándo y cómo contestará Dios el clamor de los mártires?
Las almas bajo el altar
¿Cómo es posible que clamen personas que están muertas? Casi todos los comentarios no adventistas dicen que el quinto sello comprueba que el alma vive independiente del cuerpo después de la muerte. ¿Será esto lo que quiere decir el texto?
Trasfondo del antiguo testamento: La historia de Caín y Abel
Génesis 4:3, 4: “Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. 4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda.”
Nota: Tanto Caín como Abel trajeron una ofrenda y la colocaron sobre el altar del sacrificio. Caín trajo tan solo los frutos de la tierra, pero Abel trajo una ofrenda de frutos y también un animal tal cual Dios había especificado. El punto central de la controversia era la obediencia estricta a las especificaciones de Dios y la adoración.
Hebreos 11:4: “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio [marturía] de que era justo, dando Dios testimonio [marturía] de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.”
Nota: El sacrificio de Abel dio testimonio que era justo. La palabra que se traduce ‘testimonio’ dos veces en este versículo es marturía de donde viene la palabra ‘mártir’. Aun después de su muerte, el sacrificio de Abel da testimonio de que era justo. Caín mato al que obedeció a Dios y lo adoro tal cual lo había mandado.
Génesis 4:8: “Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.”
Génesis 4:10: “Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.” Nota: Satanás fue el cabecilla en la muerte de Abel: “No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.” (1 Juan 3:12).
La muerte de Abel fue totalmente injusta. ¡El justo Abel murió y el malvado Caín vivió! El impío Caín derramó la sangre de su hermano al pie del altar del sacrificio (Signs of the Times, enero 9, 1896), y la sangre de Abel clamaba desde la tierra por vindicación y justicia. Según las apariencias el mal ganó y el bien perdió. En algún momento posterior se necesitaba rectificar esa injusticia. La sangre de Abel clamaba simbólicamente para que se le hiciera justicia.
Hebreos 12:24: “. . . a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.”
Nota: Según este texto, la sangre de Jesús habla mejor que la de Abel. The sangre de Abel clama por justicia y la de Jesús provee la justicia.
Podemos comprender mejor el clamor de los mártires leyendo los salmos imprecatorios a donde los justos están clamando para que Dios les haga justicia. Uno ejemplo es el Salmo 79:
“Los Siete Sellos de Apocalipsis” por el Pastor Esteban Bohr | Escuela de Teología ANCLA
SecretsUnsealed.org | SUMTV.org | Página 236 de 300
Salmo 79:9-10: “Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre. 10 Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, la venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.”
Otro trasfondo del antiguo testamento
Había dos altares en el santuario: El altar del sacrificio en el atrio y el altar de incienso en el lugar santo. ¿Debajo de cual altar estaban los mártires del quinto sello? Para responder a esta pregunta debemos considerar el sistema de sacrificios en el santuario del antiguo testamento.
Levítico 4:7: “Y el sacerdote pondrá de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático, que está en el tabernáculo de reunión delante de Jehová; y echará el resto de la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo de reunión.” (vea también Levítico 4:18, 25, 30, 34; 5:9)
Varios puntos importantes emergen de este versículo:
 El sacerdote derramaba la sangre de la víctima el pie del altar del sacrificio.
 La palabra ‘echará’ en Levítico 4:7 (mejor: ‘derramará’) describe lo mismo que hacen los impíos con la sangre de los justos (Apocalipsis 16:6).
 La palabra ‘muertos’ (mejor: ‘inmolados’) en el quinto sello es idéntica a la que se traduce ‘inmolado’ en Apocalipsis 5:6 a donde se describe la muerte de Jesús como el Cordero de Dios.
 El sacerdote nunca ofrecía sangre en el altar de incienso
 El altar del sacrificio representa el sacrificio de Cristo en la tierra de modo que la sangre de estos mártires debe estar clamando desde la tierra.
En el antiguo testamento hay un vínculo estrecho entre las palabras ‘alma’ y ‘sangre’. Cuando los impíos derraman sangre inocente (la vida), la sangre clama simbólicamente para que se le haga justicia.
Levítico 17:11: “Porque la vida [nefesh] de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.” (vea también Génesis 9:4).
Deuteronomio 12:23: “Solamente que te mantengas firme en no comer sangre; porque la sangre es la vida [nefesh], y no comerás la vida [nefesh]juntamente con su carne.”
Nota: La Biblia describe la muerte de los justos a manos de los impíos como una oblación u ofrenda. Por ejemplo, en Juan 16:2 Jesús explicó que los que iban a matar a sus fieles lo considerarían como un acto de culto a Dios. La palabra ‘servicio’ en este texto es latrein (de donde viene la palabra idolatría). Esta palabra tiene que ver con los servicios del santuario (Hebreos 9:1, 6).
Apocalipsis 16:6 explica que los impíos derramaron la sangre del pueblo de Dios y por eso Dios les da sangre a beber. La palabra ‘derramaron’ se usa en conexión con los sacrificios (Levítico 8:15; Mateo 23:35; 26:28; 22:20).
Es significativo que el apóstol Pablo se refirió a su muerte de mártir como un sacrificio (2 Timothy 4:6-8). La palabra ‘sacrificado’ en la reina Valera de 1960 significa “derramar una ofrenda como acto de culto o como una observancia ritual”.
La muerte de los justos a manos de los impíos es de olor agradable a Dios pues permanecieron fieles (vea Efesios 5:2) y su fidelidad ganó muchas almas para el reino. En las mentes de los que presenciaban la muerte de los mártires tiene que haber surgido el pensamiento, ‘si vale la pena morir por esta causa entonces también debe valer la pena vivir por ella.’

La razón de su martirio
Los mártires murieron por ‘por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían’. La ‘Palabra de Dios’ se refiere a sus enseñanzas y ‘el testimonio que ellos tenían’ se refiere al testimonio de su vida práctica que revelaba el carácter de Cristo.
La palabra ‘mártir’ literalmente significa ‘uno que testifica o da testimonio’. Apocalipsis 12:11 nos ayuda a comprender el significado de esta palabra. El texto nos dice que los fieles de Dios vencieron a Satanás por la palabra de su testimonio y no amaron sus vidas hasta la muerte.
La palabra ‘testimonio’ se traduce ‘mártir’ tres veces en el nuevo testamento. Pablo se refirió a Esteban como mártir de Dios (Hechos 22:20). Esteban fue apedreado porque reveló a Jesús tanto en su conducta como en su sermón (vea Hechos 6:15 y el capítulo 7). En Apocalipsis 2:13 Jesús describió a Antípas como “mi mártir fiel [que] fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.” Apocalipsis 17:6 describe a la gran ramera quien al final de la historia será culpable de la sangre de los mártires (los que dieron testimonio) de Jesús.
Elena White explicó cómo fueron las palabras y el comportamiento de Pablo cuando testificó ante reyes y gobernantes:
“Cuando estuvo ante reyes y dignatarios de la tierra quienes tenían la vida de él en sus manos, no tembló, pues había encomendado su vida a Dios y ella estaba escondida en Cristo. Con cortesía enterneció los corazones de los que ocupaban posiciones de poder, aun cuando eran hombres de fiero temperamento, impíos y corruptos de corazón y conducta. No olvidó su posición, ni la importancia de la ocasión. Tenía celo por la verdad y audacia para defender a Cristo, pero al mismo tiempo manifestaba en su conducta un porte decoroso y una genuina cortesía. Cuando extendió la mano como era su costumbre al hablar, el sonido de las cadenas no le causaba bochorno ni vergüenza. Consideraba que las cadenas eran señal de honor y se regocijaba en sufrir por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Rodeado de filósofos, reyes y críticos, era el embajador de Dios. Sus razonamientos eran tan claros y convincentes que hicieron temblar al rey libertino a medida que Pablo relató su experiencia y explicaba lo que había cambiado su vida y despertado la malicia de los judíos contra él. Exaltó a Jesucristo como el redentor del mundo. La gracia, como ángel de la misericordia, hizo que su voz se escuchara de una forma dulce y clara repitiendo la historia de la cruz y el incomparable amor de Jesús.” Review and Herald, septiembre 8, 1885.
Podemos comprender un poco mejor estas dos frases (‘la palabra de Dios’ y ‘el testimonio que tenían’) cuando tomamos en cuenta la experiencia del apóstol Juan. Apocalipsis 1:2, 9 nos dice que Juan estaba en la penitenciaría de Patmos ‘por la palabra de Dios’ y ‘el testimonio de Jesucristo’. Elena White describió la conducta de Juan cuando compareció ante el emperador Domiciano:
“Juan se defendió de una manera clara y convincente, y con tal sencillez y candor que sus palabras tuvieron un efecto poderoso. Sus oyentes quedaron atónitos ante su sabiduría y elocuencia. Pero cuanto más convincente era su testimonio, tanto mayor era el odio de sus opositores. El emperador Domiciano estaba lleno de ira. No podía refutar los razonamientos del fiel abogado de Cristo, ni competir con el poder que acompañaba su exposición de la verdad; pero se propuso hacer callar su voz.” Hechos de los Apóstoles, p. 453
Después que Juan testificó en presencia de Domiciano, el emperador lo echó en una caldera de aceite hirviente, pero Dios preservó su vida y el emperador lo exilió a la isla de Patmos. Así es que Juan estaba en la isla por ‘la palabra de Dios’ y ‘el testimonio que tenía’. Los mártires murieron porque revelaron la belleza del carácter de Jesús en sus palabras y en su vida práctica.
El quinto sello y el librito de Apocalipsis 5
Los mártires que el papado inmoló durante el cuarto sello clamaron a Dios por justicia bajo el quinto. Note cómo Elena White juntó el cuarto sello con el quinto:
“En el siglo XIII se estableció la más terrible de las maquinaciones del papado: la Inquisición [durante el periodo del cuarto sello]. El príncipe de las tinieblas obró de acuerdo con los jefes de la jerarquía papal. En sus concilios secretos, Satanás y sus ángeles gobernaron los espíritus de los hombres perversos, mientras que invisible acampaba entre ellos un ángel de Dios que llevaba apunte de sus malvados decretos y escribía la historia de hechos por demás horrorosos para ser presentados a la vista de los hombres. “Babilonia la grande” fue “embriagada de la sangre de los santos”. Los cuerpos mutilados de millones de mártires clamaban a Dios venganza [note la alusión al quinto sello] contra aquel poder apóstata.” El Conflicto de los Siglos, p. 56
Es notable que en esta cita Elena White afirma que los ángeles estaban registrando cuidadosamente las decisiones erróneas que tomaron los tribunales terrenales.
Aquí hay dos citas adicionales a donde Elena White describe cómo en el cielo se guarda un registro exacto de las injusticias que se cometen contra sus fieles en los tribunales terrenales:
“La historia del pueblo de Dios durante los siglos de oscuridad que siguieron a la supremacía de Roma, está escrita en el cielo, aunque ocupa escaso lugar en las crónicas de la humanidad. Pocas son las huellas que de su existencia pueden encontrarse fuera de las que se encuentran en las acusaciones de sus perseguidores. La política de Roma consistió en hacer desaparecer toda huella de oposición a sus doctrinas y decretos. Trató de destruir todo lo que era herético, bien se tratase de personas o de escritos. Las simples expresiones de duda u objeciones acerca de la autoridad de los dogmas papales bastaban para quitarle la vida al rico o al pobre, al poderoso o al humilde. Igualmente se esforzó Roma por destruir todo registro de su crueldad contra los disidentes. Los concilios papales decretaron que los libros o escritos que hablasen sobre el particular fuesen quemados. Antes de la invención de la imprenta eran pocos los libros, y su forma no se prestaba para conservarlos, de modo que los romanistas encontraron pocos obstáculos para llevar a cabo sus propósitos.” El Conflicto de los Siglos, p. 59
“Una vez que Roma resolvió exterminar la secta odiada [los valdenses], el papa expidió una bula en que condenaba a sus miembros como herejes y los entregaba a la matanza. No se les acusaba de holgazanes, ni de deshonestos, ni de desordenados, pero se declaró que tenían una apariencia de piedad y santidad que seducía “a las ovejas del verdadero rebaño”. Por lo tanto, el papa ordenó que si “la maligna y abominable secta de malvados”, rehusaba abjurar, “fuese aplastada como serpiente venenosa” (Wylie, lib. 16, cap. 1). ¿Esperaba este altivo potentado enfrentarse nuevamente a estas palabras? ¿Sabría que se hallaban archivadas en los libros del cielo para confrontarlo en el día del juicio? “En cuanto lo hicisteis a uno de los más pequeños de estos mis hermanos—dijo Jesús— a mí lo hicisteis”. Mateo 25:40 (VM).” El Conflicto de los Siglos, p. 73
La pregunta clave es ésta, ¿cuándo tendrán que enfrentarse de nuevo estos líderes eclesiásticos al registro indeleble que anotaron los ángeles? ¿Cuándo tendrán que rendir cuentas por los veredictos injustos que pronunciaron durante el periodo del dominio papal? La respuesta se halla en la siguiente cita:
“Allí [fuera de la nueva Jerusalén después del milenio] hay sacerdotes y prelados papistas, que dijeron ser los embajadores de Cristo y que no obstante emplearon instrumentos de suplicio, calabozos y hogueras para dominar las conciencias de su pueblo. Allí están los orgullosos pontífices que se ensalzaron por encima de Dios y que pretendieron alterar la ley del Altísimo. Aquellos así profesos padres de la iglesia tienen que rendirle a Dios una cuenta de la que bien quisieran librarse. Demasiado tarde ven que el Omnisciente es celoso de su ley y que no tendrá por inocente al culpable de violarla. Comprenden entonces que Cristo identifica sus intereses con los de su pueblo perseguido, y sienten la fuerza de sus propias palabras: “En cuanto lo hicisteis a uno de los más pequeños de estos mis hermanos, a mí lo hicisteis”. Mateo 25:40 (VM).” El Conflicto de los Siglos, p. 648
Los ángeles registraron en los libros celestiales cada obra inicua que cometió el papado contra el pueblo de Dios durante los 1260 años. Después del milenio, el León de la tribu de Judá abrirá el registro ante todo el universo y vengará la sangre de los que murieron injustamente. Es decir, Dios rectificará los veredictos erróneos que pronunciaron los tribunales terrenales contra los

fieles de Dios. El tribunal supremo del universo revocará entonces todos los juicios injustos de los tribunales inferiores.
Los malvados sacerdotes, prelados y papas verán abrirse el libro con siete sellos y recordarán todo lo que le hicieron al pueblo de Dios. Entonces confesarán ante el universo que ellos son dignos del castigo que les proporcionaron a los fieles.
Daniel 7 describe vívidamente el tribunal celestial a donde los veredictos de los tribunales terrenales serán revocados. Daniel 7:21, 25 describe como el cuerno pequeño papal persiguió a los fieles de Dios por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo. Durante este periodo el papado destruyó a los fieles de Dios sin misericordia. Los justos murieron y los impíos vivieron. El tribunal humano de la inquisición inculpó a los fieles y los ejecutó. Por eso, bajo el quinto sello los mártires claman a Dios para que juzgue al papado y vengue la sangre de sus hijos. Elena White escribió en cuanto a esto:
“Millones han descendido a la tumba cargados de infamia por haber rehusado rendirse a las engañosas pretensiones de Satanás. Los hijos de Dios han sido ajusticiados por los tribunales humanos como los más viles criminales. Pero está cerca el día cuando Dios será “el juez”. Entonces las decisiones de la tierra serán invertidas. “Quitará la afrenta de su pueblo”. A cada hijo de Dios se le darán ropas blancas.” Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 143
El propósito del juicio en Daniel 7 es vindicar a los que fueron injustamente condenados y muertos durante los 1260 años. Daniel 7:26, 27 lo explica así: “Pero se sentará el Juez, y le quitarán [al cuerno pequeño] su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, 27 y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo [los mismos santos que el cuerno pequeño persiguió, Daniel 7:25], cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.”
El pergamino que menciona Apocalipsis 5:1, 2 contiene el registro indeleble de todos los actos malvados del papado durante el periodo de supremacía papal. Después del milenio, Jesús, el León de la tribu de Judá, abrirá este libro y los malvados opresores de los fieles de Dios recordarán, en el más ínfimo detalle, lo que les hicieron a los fieles de Dios.
Pero este libro no contiene tan solo las obras lóbregas del papado. Contiene también toda la historia del planeta de comienzo a fin, incluyendo lo que le hizo el pueblo judío a Jesús. Cuando los líderes del judaísmo escogieron a Barrabás en vez de Jesús, ese acto fue registrado en el libro con siete sellos:
“Así hicieron su elección los dirigentes judíos. Su decisión fue registrada en el libro que Juan vio en la mano de Aquel que se sienta en el trono, el libro que ningún hombre podía abrir. Con todo su carácter vindicativo [‘vindictiveness’ = carácter vengativo o retributivo] aparecerá esta decisión delante de ellos en aquel día cuando el León de la Tribu de Judá le quite el sello.” Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 236.
Esta decisión aparecerá ante los líderes judíos cuando resuciten después del milenio y se encuentren fuera de la ciudad santa:
“El terrible espectáculo se presenta tal cual ocurrió. Satanás, sus ángeles y sus súbditos no pueden apartar los ojos del cuadro que representa su propia obra. Cada actor recuerda el papel que desempeñó. Herodes, el que mató a los niños inocentes de Belén para hacer morir al Rey de Israel; la innoble Herodías, sobre cuya conciencia pesa la sangre de Juan el Bautista; el débil Pilato, esclavo de las circunstancias; los soldados escarnecedores; los sacerdotes y gobernantes, y la muchedumbre enloquecida que gritaba: “¡Recaiga su sangre sobre nosotros, y sobre nuestros hijos!”; todos contemplan la enormidad de su culpa. En vano procuran esconderse ante la divina majestad de su presencia que sobrepuja el resplandor del sol, mientras que los redimidos echan sus coronas a los pies del Salvador, exclamando: ‘¡Él murió por mí!’ El Conflicto de los Siglos, p. 648
Dos etapas del quinto sello
El lenguaje del quinto sello deja muy claro que el clamor de los mártires tiene dos etapas históricas distintas. La primera etapa se compone de los mártires del pasado que fueron inmolados por el papado durante el cuarto sello. La segunda etapa consta de los mártires que morirán en el futuro cuando el papado resucite de su herida mortal ya al final del sexto sello. Aquí hay tres versiones de la Biblia en inglés que explican los dos grupos de mártires:
Apocalipsis 6:11, New Century Version:
“A cada uno se les dio una vestidura blanca y se les dijo que debían esperar por un corto tiempo. Aun había algunos consiervos y hermanos y hermanas que servían a Cristo que debían ser martirizados como ellos. Tenían que esperar hasta la consumación de todas las cosas.”
Apocalipsis 6:11, Contemporary English Version:
“A cada uno de los que habían sido muertos se les dio una vestidura blanca y se le dijo que reposase aun un poco de tiempo. Debían esperar hasta que se completase el número de los demás siervos y seguidores del Señor que iban a ser muertos como ellos.”
Apocalipsis 6:11, Nueva Versión Internacional: “Entonces cada uno de ellos recibió ropas blancas, y se les dijo que esperaran un poco más, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a sufrir el martirio como ellos.”
La primera etapa de mártires: Los 1260 años
Daniel 7:25 describe la primera etapa de mártires. Durante este periodo el cuerno pequeño persiguió a los santos del Altísimo por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo, del año 538 a 1798 DC. “Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y [los santos] serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.”
Apocalipsis 13:5, 7 describe el mismo periodo como cuarenta y dos meses durante los cuales la bestia (equivalente al cuerno pequeño) guerreó contra los santos y los venció:

“También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. 7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.”
Secuencia histórica de los primeros cuatro sellos y las primeras cuatro iglesias:
 Caballo blanco (Éfeso): La iglesia apostólica
 Caballo rojo (Esmirna): La iglesia perseguida por los emperadores romanos
 Caballo negro (Pérgamo): La iglesia que transigió durante los días de Constantino
 Caballo pálido (Tiatira): La iglesia papal
El cuarto sello y la iglesia de Tiatira
Apocalipsis 2:20-23: La iglesia de Tiatira es paralela a lo que ocurrió durante la primera parte del sexto sello: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel [la ramera], que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar [con los reyes de la tierra] y a comer cosas sacrificadas a los ídolos [idolatría]. 21 Y le he dado tiempo [tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo] para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. 22 He aquí, yo la arrojo en cama [la herida mortal], y en gran tribulación [la revolución francesa] a los que con ella adulteran [los poderes civiles de Europa], si no se arrepienten de las obras de ella. 23 Y a sus hijos [el protestantismo apóstata] heriré de muerte, y todas las iglesias [plural] sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón [el juicio investigador]; y os daré a cada uno según vuestras obras [la recompensa del juicio].”
2 Reyes 9:22: Jezabel era una madre ramera que fornicaba y practicaba hechicería.

“Cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?”
1 Reyes 18:4: Jezabel destruía a los profetas de Jehová. “Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua.”
Santiago 5:17: La apostasía en los días de Jezabel duró tres años y medio. “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.”
2 Reyes 9:7: Dios vengó la sangre de sus siervos de mano de Jezabel. “Herirás la casa de Acab tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas, y la sangre de todos los siervos de Jehová, de la mano de Jezabel.”
Mantos blancos para el primer grupo de mártires
Cuando un mártir muere en el Señor, muere seguro, pues durante su vida se cubrió con el manto espiritual de la justicia de Cristo. Cuando su nombre aparece en el juicio investigador, se confirma ante el tribunal celestial que antes de morir estaba cubierto con el manto (vea Mateo 22:11).
En el juicio investigador Dios vindicará ante el universo a los mártires que murieron fieles a Jesús. El juicio antes de la segunda venida revelará que estaban cubiertos con el manto y se confirmará que tienen derecho al cielo cuando resuciten de los muertos. Entonces, cuando Jesús venga, le dará a cada uno de los mártires un manto literal de luz pues estaban cubiertos con el manto espiritual. Es decir, el juicio investigador pronuncia la sentencia en favor de los mártires y en la segunda venida se implementa la sentencia.
Mateo 22:11, 12 enseña claramente que los mártires ya tenían el manto de la justicia de Cristo antes que surgiera su nombre en el juicio. El juicio meramente confirma que lo tuvieron en vida. El propósito del juicio investigador antes de la segunda venida es revelar si los que murieron tenían en vida el manto de la justicia de Cristo o no.
Apocalipsis 3:4, 5: “Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. 5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.”
Nota: Aquellos que fueron fieles y murieron ya tenían antes de morir los mantos blancos de la justicia de Cristo como garantía. Sin embargo, cuando Jesús venga, Dios vestirá a los vencedores en mantos blancos de luz literales como los que vestían a Adán y Eva en su inocencia.
Cuando nuestros primeros padres pecaron perdieron su manto espiritual de justicia y se encontraron físicamente desnudos. El propósito del plan de la salvación es vestirnos primero con el manto espiritual de la justicia de Cristo para luego darnos el manto de luz física cuando Jesús venga.
Cuando el juicio termine, ya no habrá oportunidad de lavar los mantos del carácter. Al concluir el tiempo de gracia Dios pronunciará las siguientes solemnes palabras:
Apocalipsis 22:11: “El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía [note el simbolismo de una lavandería]; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.” Elena White explicó:
“Los caracteres formados en esta vida determinarán el destino futuro. Cuando Cristo venga no cambiará el carácter de ninguna persona. El precioso tiempo de gracia nos es dado para que lo aprovechemos lavando las vestiduras del carácter y emblanqueciéndolas en la sangre del Cordero. La eliminación de las manchas del pecado requiere la obra de toda una vida.” Testimonios para la Iglesia, tomo 4, p. 421
Es nuestra propia responsabilidad lavar los mantos de nuestro carácter. Pero el agente purificador es la sangre de Cristo.
Apocalipsis 7:13, 14: “Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? 14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”
“Se ha hecho la provisión para que los lavemos. Se ha preparado la fuente a un costo infinito, y la responsabilidad de lavar descansa sobre nosotros, que somos imperfectos ante Dios. El Señor no se propone quitar estas manchas de contaminación sin que hagamos nada de nuestra parte. Debemos lavar nuestros mantos en la sangre del Cordero. Debemos aferrarnos por fe a los méritos de la sangre de Cristo, y mediante su poder y su gracia podemos tener la fuerza para vencer nuestros errores, nuestros pecados, nuestras imperfecciones de carácter, y salir victoriosos, habiendo lavado nuestras ropas en la sangre del Cordero.” Testimonios para la Iglesia, tomo 3, p. 203
“La resurrección y la ascensión de nuestro Señor es una prueba segura del triunfo de los santos sobre la muerte y el sepulcro, y una garantía de que el cielo está abierto para los que lavan los mantos de su carácter y lo emblanquecen en la sangre del Cordero. Jesús ascendió al Padre como representante de la raza humana, y Dios traerá a aquellos que reflejan su imagen para contemplar y compartir con Él su gloria.” La Fe por la cual Vivo, p. 53
“Los asaltos de Satanás son vigorosos, sus engaños sutiles; pero el ojo del Señor está sobre sus hijos. La aflicción de ellos es grande, las llamas parecen estar a punto de consumirlos; pero Jesús los sacará como oro probado en el fuego. Lo que los vincula con el mundo será removido, para que la imagen de Cristo pueda reflejarse perfectamente”. Profetas y Reyes, p. 433

Cuando concluya el proceso del juicio y Dios haya vindicado a su pueblo, Él vestirá a su iglesia triunfante de lino fino, limpio y resplandeciente:
Apocalipsis 19:6-8: “Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: !!¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! 7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.” (vea también Efesios 5:25-27)
Jesús prometió vestir a los mártires fieles con mantos blancos. En contraste, note como vistieron los malvados opresores papales a Juan Hus justo antes de su martirio:
“Habiendo sido pronunciada la sentencia, comenzó la ceremonia de la degradación. Los obispos vistieron a su prisionero el hábito sacerdotal, y al recibir este la vestidura dijo: “A nuestro Señor Jesucristo se le vistió con una túnica blanca con el fin de insultarle, cuando Herodes le envió a Pilato”. Ibíd., 95, 96. Habiéndosele exhortado otra vez a que se retractara, replicó mirando al pueblo: “Y entonces, ¿con qué cara me presentaría en el cielo? ¿cómo miraría a las multitudes de hombres a quienes he predicado el evangelio puro? No; estimo su salvación más que este pobre cuerpo destinado ya a morir”. Las vestiduras le fueron quitadas una por una, pronunciando cada obispo una maldición cuando le tocaba tomar parte en la ceremonia. Por último, “colocaron sobre su cabeza una gorra o mitra de papel en forma de pirámide, en la que estaban pintadas horribles figuras de demonios, y en cuyo frente se destacaba esta inscripción: ‘El archihereje’. ‘Con gozo—dijo Hus—llevaré por ti esta corona de oprobio, oh Jesús, que llevaste por mí una de espinas”. Acto continuo, “los prelados dijeron: ‘Ahora dedicamos tu alma al diablo’. ‘Y yo—dijo Hus, levantando sus ojos al cielo—en tus manos encomiendo mi espíritu, oh Señor Jesús, porque tú me redimiste’” (Wylie, lib. 3, cap. 7).” El Conflicto de los Siglos, p. 101

Cuando el nombre de Hus surja en el tribunal celestial, Dios revocará esta travestía injusta. Dios pronunciará el veredicto de ‘inocente’ en su favor y una sentencia de ‘culpable’ contra sus malévolos opresores:
La herida mortal concluyó la primera etapa de los mártires
Apocalipsis 13:10: “Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.” (vea también Apocalipsis 13:14)
Ya nos dimos cuenta que la espada en los días de Pablo representaba el poder civil de roma (Romanos 13:1-4). Durante los 1260 años, el cuerno pequeño (la bestia) usó la espada del poder civil para perseguir y matar al pueblo de Dios por las convicciones de sus consciencias. No obstante, al concluir este periodo la misma espada del estado hirió mortalmente al papado (la bestia). La herida mortal dio fin a la primera etapa de mártires.
Dios le dijo a este primer grupo de mártires que descansaran por un tiempo hasta que fuera inmolado el segundo grupo de mártires. La palabra ‘descansar’ aquí se refiere al descanso de la muerte. ¡Esto significa que los mártires no pueden estar literalmente clamando y durmiendo al menos que estén hablando dormidos! Apocalipsis 14:13 emplea la misma palabra ‘descansar’ para referirse a los que mueren en el Señor:
Apocalipsis 14:13: “Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.”
El segundo grupo de mártires
Apocalipsis 13:3: El libro de Apocalipsis afirma que la herida mortal de la bestia se sanará:

“Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia.”
Después de sanarse su herida mortal, el papado perseguirá y matará a un segundo grupo de mártires. La historia pasada se repetirá. Según Apocalipsis 13:3 cuando se sane la herida, el papado manifestará la misma conducta que exhibió en el pasado. ¡La resurrección no cambia el carácter de una persona o de un sistema! Elena White escribió mucho sobre la herida mortal y su curación:
“No hay tiempo que perder. Nos esperan tiempos angustiosos. Un espíritu belicoso agita al mundo. Pronto ocurrirán las escenas de angustia que se encuentran en las profecías. Casi se ha cumplido por completo la profecía del capítulo 11 de Daniel. Mucha de la historia que ha ocurrido en cumplimiento de esta profecía se repetirá. En el versículo 30 se habla de un poder que ‘se contristará, y volverá, y se enojará contra el pacto santo, y hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto.’ [luego cita los versículos 31-36]. Ocurrirán escenas similares a las que se describen en estas palabras.” Manuscript Releases, tomo 13, p. 394 (Carta 103, 1904) “La influencia de Roma en los países que en otro tiempo reconocían su dominio, dista mucho de haber sido destruida. Y la profecía predice la restauración de su poder.” El Conflicto de los Siglos, p. 565 “Las iglesias protestantes se hallan sumidas en grandes tinieblas, pues de lo contrario discernirían las señales de los tiempos. La iglesia romana es abarcante en sus planes y modos de operación. Emplea toda clase de estratagemas para extender su influencia y aumentar su poder, mientras se prepara para una lucha violenta y resuelta a fin de recuperar el gobierno del mundo, restablecer las persecuciones y deshacer todo lo que el protestantismo ha hecho.” El Conflicto de los Siglos, p. 553 “Cuando nuestra nación [los Estados Unidos] renuncie de tal manera a los principios de su gobierno hasta el punto de promulgar una ley dominical, por este acto el protestantismo unirá sus manos con el papismo; esto no será más ni menos que darle vida [porque tenía una herida mortal] a la tiranía que durante largo tiempo ha estado buscando ansiosamente la oportunidad de resurgir [significa que la tiranía por un tiempo estuvo inactiva] en activo [que significa que por un tiempo estuvo inactivo] despotismo.” Testimonios para la Iglesia, tomo 5, p. 666
“Cuando la tierra que el Señor levantó para darle refugio a Su pueblo para que pudieran adorarle conforme a los dictados de sus propias conciencias, la tierra sobre la cual Dios ha colocado por largos años el escudo de la Omnipotencia, la tierra que Dios ha favorecido haciéndola depositaria de la religión pura de Cristo—cuando dicha tierra, por medio de sus legisladores [el acto nacional], repudie los principios del Protestantismo, y apoye la apostasía Romana que procuró alterar la ley de Dios—entonces se revelará la obra final del hombre de pecado. Los protestantes le brindarán toda su influencia y apoyo al papado. Por un acto nacional [acto del congreso] impondrán la observancia del falso sábado y le darán vida y vigor [se sana la herida] a la fe corrupta de Roma, y así revivirán [lo cual significa que su tiranía estuvo latente por un tiempo] su tiranía y su opresión de la conciencia. Entonces será tiempo para que Dios obre con gran poder para vindicar su verdad.” Signs of the Times, junio 12, 1893
El grupo final de mártires y su vindicación
Apocalipsis 13:11-18 describe una bestia que le sanará la herida mortal al papado, y ésta bestia simboliza a los Estados Unidos. Esta bestia que se levanta de la tierra hará todo lo que está a su alcance para rendirle honor a la primera bestia y restaurarle el poder que perdió.
Apocalipsis 13:11-18: “Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, [#1] pero hablaba como dragón. 12 Y [#2] ejerce toda la autoridad de la primera bestia [#3] en presencia de ella, y [#4] hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. 13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer [#5] en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que [# 6] le hagan imagen [en honor a] a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen [#7] de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 16 Y hacía que, a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, [#8] se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.”
Apocalipsis 17:1-2, 6: Estos versículos describen la conducta de la gran ramera después de curarse su herida. Se comportará como Jezabel. “Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera [así como Jezabel], la que está sentada sobre muchas aguas; 2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra [así como Jezabel], y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. 6 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires [igual que Jezabel] de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.”
Apocalipsis 18:23: La ramera es hechicera como Jezabel: “Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones.”
Apocalipsis 19:1, 2: Estos versículos describen el momento en que Dios intervendrá para responder a los clamores de las almas debajo del altar. En ese momento los mártires del pasado y del futuro recibirán su recompensa. “Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: !!Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; 2 porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.” (vea también Apocalipsis 18:20, 24)

Apocalipsis 20:4: Durante el milenio los mártires que el papado inmoló tendrán el derecho de juzgar y sentenciar a los que los juzgaron y condenaron a muerte. “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.”
Daniel 7 y 8 y las dos etapas de mártires
Según las profecías de Daniel 7 y 8 el cuerno pequeño durante los 1260 años echó por tierra el lugar del santuario, se levantó contra el príncipe de los ejércitos, quitó el continuo y pisoteó a los santos. Y lo peor es, que, según el texto, prosperó.
Después de ver Daniel todo lo que hizo el cuerno pequeño, escuchó una conversación entre dos ángeles a donde uno le hizo al otro una pregunta importante (una pregunta similar a la del quinto sello en Apocalipsis 6:9-11): “Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?”
En otras palabras, ¿cuánto tiempo pasará hasta que Dios juzgue las malvadas acciones del cuerno pequeño y pronuncie un veredicto favorable a los santos? La respuesta a la pregunta se encuentra en el siguiente versículo a donde el ángel responde que al final de los 2300 días (en 1844) Dios comenzaría a ‘juzgar’ en el santuario celestial y a revocar los veredictos erróneos de los tribunales terrenales.
El juicio comienza con los que murieron primero (incluyendo los mártires de los 1260 años, pero no exclusivamente ellos). En el juicio celestial, Dios confirmará que los mártires tenían el manto blanco de la justicia de Cristo.

Tenían el manto cuando murieron, pero el juicio confirma ante el universo que lo tenían. Poco antes del cierre de la gracia, se completará el segundo grupo de mártires y finalmente, Jesús vendrá para darles a ambos grupos el manto blanco literal de luz que cubría a Adán y Eva antes de su transgresión. En ese momento Jesús castigará a la gran ramera y vengará la sangre de los dos grupos de mártires (Apocalipsis 19:1, 2)
Las palabras ‘juzgar’ y ‘vengar’ no son sinónimas ni se refieren al mismo evento. Mientras que ‘juzgar’ tiene que ver con la examinación de la evidencia en el santuario celestial, la palabra ‘vengar’ se refiere al castigo que Dios ejecuta después que se ha pronunciado el veredicto. Es decir, en el juicio celestial Dios pronuncia un veredicto en favor de los santos y en contra de sus opresores. Entonces, cuando Jesús venga, Dios les dará el reino a sus fieles y vengará la sangre de ellos castigando a la ramera.
El tema central de Daniel 7 es la vindicación de los mártires fieles. El cuerno pequeño persiguió y venció a los santos por 1260 años (Daniel 7:25). Pero en 1844, el Anciano de Días se sentó en el trono del juicio, se abrieron los libros y comenzó el juicio celestial (7:26). En dicho juicio Dios pronunció un veredicto en favor de los santos que el cuerno pequeño persiguió y el tiempo vendrá cuando Dios les dará, junto con Jesús, el reino. (Daniel 7:26, 27).
Dios permitió que el cuerno pequeño se saliera con la suya ‘hasta’ que vino el juez (Daniel 7:21, 22). En el juicio celestial Dios le quitará el reino al papado y se lo dará a los santos del Altísimo (Daniel 7:27). La persecución durante el cuarto sello y el clamor de los mártires durante el quinto, es paralelo a la gran tribulación de Mateo 24 (Mateo 24:21) al periodo de la iglesia de Tiatira (Apocalipsis 2:20-23), y a la guerra del cuerno pequeño/la bestia contra los fieles durante los 1260 años (Daniel 7:21, 25; Apocalipsis 13:7)
Resumamos la secuencia cronológica del quinto y el sexto sello:
 El papado inmoló a los santos del Altísimo por 1260 años (el cuarto sello) y por eso la sangre de ellos clamaba simbólicamente para que se le hiciera justicia y vindicación (la primera parte del quinto sello).

 Cuando los mártires murieron estaban ya cubiertos con el manto blanco de la justicia de Cristo.
 Dios les dijo que reposaran tranquilos en el sepulcro hasta que se completara el número de mártires que iban a ser inmolados en el futuro.
 En 1844 Dios comenzó a examinar los casos de cada uno de los mártires que murieron durante los 1260 años (al igual que a todos los que han profesado el nombre de Cristo) para anunciarle al gran jurado del universo que ellos tenían el manto blanco de la justicia de Cristo.
 El juicio confirma ante el jurado celestial que cuando los mártires murieron tenían el manto blanco de la justicia de Cristo. Este juicio investigador invierte los juicios injustos de la ramera, pronuncia sentencia contra ella y exonera a los mártires.
 Durante el tiempo de angustia previo, inmediatamente antes del cierre de la gracia, el papado católico romano unido con el protestantismo apóstata perseguirá de nuevo a los fieles de Dios y entonces morirán los integrantes del segundo grupo de mártires. Aquellos que rehúsen adorar a la bestia y a su imagen serán degollados (Apocalipsis 20:4). Poco antes de cerrarse la puerta de la gracia, Dios pronunciará en el tribunal celestial que estos mártires son inocentes.
 En la segunda venida, Dios vengará la sangre de ambos grupos de mártires cuando castigue a la gran ramera. Los justos heredarán entonces el reino y sus malvados opresores serán castigados con las siete plagas (Apocalipsis 19:1, 2; 20:4; 11:18).
La relación entre el quinto y el sexto sello
Al igual que el quinto sello, el sexto tiene dos etapas. La primera etapa del sexto sello (Apocalipsis 6:12, 13) tiene que ver con el ‘juzgar’ a la gran ramera en el gran tribunal celestial (la primera parte del quinto sello) y la segunda etapa (Apocalipsis 6:14-17) es cuando Dios ‘venga’ a los mártires (la segunda etapa del quinto sello). Entre estas dos etapas está el interludio de Apocalipsis 7:1-8 a donde Dios sella a los que estarán vivos cuando Jesús venga.
Los mártires y los 144,000 son grupos distintos. Dios juzgará primero a los mártires que mueren durante el pequeño tiempo de angustia y luego juzgará a los 144,000 y los sellará para pasar victoriosamente por el tiempo de angustia.
La respuesta de Dios al clamor de los mártires se halla en Apocalipsis 19:1, 2. Durante la primera parte del sexto sello Dios juzgó en el santuario celestial a los que inmolaron a los mártires. La segunda parte del sexto sello se cumplirá durante el periodo de las siete ultimas plagas, particularmente cuando los impíos tengan que beber agua ensangrentada (Apocalipsis 16:5-7). Los impíos derramaron la sangre de los fieles y por eso Dios les dará sangre para beber. En Apocalipsis 20:4 Dios le dará al mismo grupo la facultad de juzgar a sus opresores malévolos.
La persecución del cuerno pequeño durante los 1260 años llevó a los mártires a clamar, ¿‘hasta cuándo?’ (Daniel 8:11-13). El gran terremoto y las señales en los cielos en la primera etapa del sexto sello anuncian que el juicio vindicador está por comenzar. (Apocalipsis 6:12-13).
Daniel 11:44 describe el periodo cuando el papado perseguirá al segundo grupo de mártires después que se le sane la herida y Daniel 12:1 anuncia el momento en que el juicio celestial concluye. Las señales en los cielos son el anuncio que el juicio ha concluido (Mateo 24:30. Babilonia llega a su fin (Daniel 11:45) y los fieles de Dios reciben su recompensa (Daniel 12:2)
Elena White sobre el tiempo del quinto sello
Algunos han dicho que Elena White colocó el cumplimiento del quinto sello totalmente en el futuro. Esto no es cierto. La mayoría de sus citas se refieren al futuro, pero no todas. Como ya vimos en el Conflicto de los Siglos, p. 56 ella aplica el clamor de los mártires del quinto sello al pasado durante el periodo de supremacía papal. A continuación, citaré la mayoría de sus declaraciones y luego ofreceré una explicación.
El clamor de los mártires del pasado
“En el siglo XIII se estableció la más terrible de las maquinaciones del papado: la Inquisición. El príncipe de las tinieblas obró de acuerdo con los jefes de la jerarquía papal. En sus concilios secretos, Satanás y sus ángeles gobernaron los espíritus de los hombres perversos, mientras que invisible acampaba entre ellos un ángel de Dios que llevaba apunte de sus malvados decretos y escribía la historia de hechos por demás horrorosos para ser presentados a la vista de los hombres. “Babilonia la grande” fue “embriagada de la sangre de los santos”. Los cuerpos mutilados de millones de mártires clamaban a Dios venganza contra aquel poder apóstata.” El Conflicto de los Siglos, p. 56
El clamor de los mártires del futuro
“Cuando se desafíe casi universalmente la ley de Dios y cuando Su pueblo sea presionado por sus semejantes, Dios intervendrá. Entonces se oirá el clamor desde las tumbas de los mártires, representado por las almas que Juan vio que habían sido muertos por la palabra de Dios y por el testimonio de Jesucristo que ellos tenían. Entonces ascenderá la oración de todo verdadero hijo de Dios: ‘es tiempo de obrar, oh Señor, pues han invalidado tu ley.’ Dios contestará las oraciones fervientes de su pueblo pues Él se complace cuando su pueblo lo busca de todo corazón y depende de El cómo su libertador. Ellos le buscarán para que intervenga en su favor y Él se levantará para proteger y vengarlos. ‘Acaso no vengará Dios a sus escogidos que claman a El día y noche?’ The Review and Herald, diciembre 21, 1897
“El estado pondrá bajo su cuidado y protección principios católico romanos. La ruina nacional seguirá rápidamente a la apostasía nacional. Aquellos que no han hecho de la ley de Dios la norma de su vida no tolerarán ya la protesta de la verdad bíblica. Entonces se escuchará la voz desde las tumbas de los mártires, representado por las almas que Juan vio que habían sido muertos por la palabra de Dios y por el testimonio de Jesucristo que ellos tenían. Entonces
ascenderá la oración de todo verdadero hijo de Dios: ‘es tiempo de obrar, oh Señor, pues han invalidado tu ley.’ Review and Herald, junio 15, 1897
“Por el decreto que imponga la institución del papado en violación a la ley de Dios, nuestra nación se separará completamente de la justicia. Cuando el protestantismo extienda la mano a través del abismo para asir la mano del poder romano, cuando se incline por encima del abismo para darse la mano con el espiritismo, cuando, bajo la influencia de esta triple unión, nuestro país repudie todo principio de su constitución como gobierno protestante y republicano, y haga provisión para la propagación de las mentiras y seducciones papales, entonces sabremos que ha llegado el tiempo en que se verá la asombrosa obra de Satanás, y que el fin está cerca.
Como el acercamiento de los ejércitos romanos fue para los discípulos una señal de la inminente destrucción de Jerusalén, esta apostasía podrá ser para nosotros una señal de que se llegó al límite de la tolerancia de Dios, de que nuestra nación colmó la medida de su iniquidad, y de que el ángel de la misericordia está por emprender el vuelo para nunca volver. Los hijos de Dios se verán entonces sumidos en aquellas escenas de aflicción y angustia de Jacob. Ascienden al cielo los clamores de los fieles y perseguidos. Y como la sangre de Abel clamó desde el suelo, hay voces que claman a Dios desde la tumba de los mártires, desde los sepulcros del mar, desde las cuevas de las montañas, desde las bóvedas de los conventos: “¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra?” Apocalipsis 6:10. Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pp. 426, 427
¿Por qué coloca Elena White el cumplimiento del quinto sello en el pasado y en el futuro? La razón es que el quinto sello se cumple en dos etapas, una en el pasado y la otra en el futuro. El papado católico romano tiene dos etapas de dominio y por eso los mártires también tienen dos etapas. La etapa pasada fue cuando el papado persiguió durante los 1260 años y el cumplimiento futuro será cuando las persecuciones papales del pasado se revivirán durante el tiempo de angustia justamente antes del cierre de la puerta de la gracia.

Daniel 11 y el clamor de los mártires
Elena White se refirió a dos etapas de persecución en la experiencia del pueblo de Dios:
“Es imposible dar una idea de lo que experimentará el pueblo de Dios que viva en la tierra cuando se combinen la manifestación de la gloria de Dios y la repetición de las persecuciones pasadas.” Joyas de los Testimonios, tomo 3, pp. 284, 285.
Es significativo que esta cita aparece en el contexto de la profecía de Daniel 11 que también describe dos etapas de persecución contra los fieles de Dios. Daniel 11:31-39 le da realce a la persecución del pueblo de Dios durante los 1260 años y los versículos 40-45 se enfocan en la persecución contra el último grupo de mártires cuando se proclame el fuerte clamor:
“No hay tiempo que perder. Nos esperan tiempos angustiosos. Un espíritu belicoso agita al mundo. Pronto ocurrirán las escenas de angustia que se encuentran en las profecías. Casi se ha cumplido por completo la profecía del capítulo 11 de Daniel. Mucha de la historia que ha ocurrido en cumplimiento de esta profecía se repetirá. En el versículo 30 se habla de un poder que ‘se contristará, y volverá, y se enojará contra el pacto santo, y hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto.’ [luego cita los versículos 31-36]. Ocurrirán escenas similares a las que se describen en estas palabras.” Manuscript Releases, tomo 13, p. 394 (Carta 103, 1904)

Leave a Reply

Adresa ta de email nu va fi publicată. Câmpurile obligatorii sunt marcate cu *

Copyright © 2023 Marius Cherpec. Toate drepturile rezervate.