Resurse Spaniolă

13. EL CUARTO SELLO: EL CABALLO PÁLIDO


Significado: El cuarto sello representa el periodo de dominio papal que se conoce como las ‘edades oscuras’. La escasez de pan (la Palabra de Dios) y lluvia (el Espíritu Santo) causó hambre espiritual, pestilencia y muerte. Además, la iglesia apóstata literalmente mató a los mártires que no obedecían las tradiciones de los hombres.
Apocalipsis 6:7, 8: “Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. 8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad [pestilencia], y con las fieras de la tierra.”
Símbolos y Expresiones
 El color pálido (chloros: El color de este caballo no es amarillo sino un pálido verduzco como cuando brota un retoño de un árbol. Es la palidez de la muerte.
 La muerte y el Hades (cuando una persona muerte el sepulcro le sigue)

 Una cuarta parte de la tierra (el poder devastador del caballo pálido no fue universal)
 Hambre (la palabra de Dios escasea y la consecuencia es el hambre)
 Pestilencia (en el griego del nuevo testamento la palabra thánatos técnicamente significa ‘muerte’. Sin embargo, en 30 de las 50 veces que aparece en la versión griega del antiguo testamento (LXX) la palabra se traduce ‘pestilencia’. Decir que el cuarto caballo mata con mortandad es redundante. La muerte con la espada y el hambre trae en su estela la pestilencia lo cual lleva finalmente a la muerte y al sepulcro.
 Fieras de la tierra (las bestias representan líderes y naciones enemigas del pueblo de Dios que se portaron como bestias salvajes).
El trasfondo del antiguo testamento
En el antiguo testamento, cuando el pueblo de Israel quebrantó el pacto, apostató de la verdad y asimiló las prácticas paganas de las naciones circundantes, Dios los afligía con los cuatro juicios que se mencionan en el cuarto sello: la espada, el hambre, la pestilencia y las fieras (vea Levítico 26:21-26; Ezequiel 14:21).
Siendo que el pueblo de Dios en el antiguo testamento se componía de israelitas literales que vivían en la tierra literal de Canaán, estos juicios eran literales. Sin embargo, bajo el cuarto sello el Israel espiritual (la iglesia cristiana) vive en una tierra espiritual (todo el mundo; Romanos 4:13) y por lo tanto los juicios se deben entender simbólicamente (vea Daniel 11:28, 30, 32 a donde dice que el papado pisoteó el pacto santo durante los 1260 años).
La muerte y el Hades
Cuando una persona muere le sigue el sepulcro. La palabra Hades en el idioma griego es equivalente a la palabra hebrea Sheol y ambas se deben traducir ‘sepulcro’. El vínculo entre la palabra griega y la palabra hebrea se halla en 1 Corintios 15:54, 55 a donde el apóstol Pablo parafrasea Oseas 13:14 y sustituye la palabra Sheol con Hades. Además, Pedro en Hechos 2:25-27, 31 cita el Salmo

16:8-10 y reemplaza la palabra Sheol con Hades. Desafortunadamente, algunas versiones de la Biblia traducen erróneamente la palabra hebrea Sheol con la palabra ‘infierno’.
El antiguo testamento regularmente usa las palabras ‘muerte’ y ‘sepulcro’ (Seol)en paralelismo sinónimo como podemos ver en los siguientes ejemplos:
Salmo 6: 5: “Porque en la muerte no hay memoria de ti; en el Seol, ¿quién te alabará?”
Salmo 89:48: “¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librará su vida del poder del Seol?”
Salmo 116:3: “Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las angustias del Seol; angustia y dolor había yo hallado.”
Isaías 38:18: “Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.”
Isaías 28:15: “Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol; cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos.”
Oseas 13:14: “De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista.”
La palabra Hades aparece doce veces en el nuevo testamento (Mateo 11:23; 16:18; Lucas 10:15; Hechos 2:25-27, 31; Apocalipsis 1:17, 18; 6:8; 20:13-15) y en todos los casos menos uno se debe traducir con la palabra ‘sepulcro’. La única excepción es la historia del rico y Lázaro a donde Jesús corrigió el falso concepto que tenían los fariseos de lo que ocurre después de la muerte.
El apóstol Pedro citó el Salmo 16:8-10 en su sermón del día del Pentecostés. Mientras que en El Salmo 16 usa la palabra Seol, Pedro usó la palabra Hades:
Hechos 2:25-27, 30-31: “Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aun mi carne descansará en esperanza; 27 porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción. 30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que, de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, 31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.”
La pregunta clave es, ¿qué fue lo que causó que los fieles de la iglesia la murieran y fueran al sepulcro bajo el cuarto sello? Hubo cuatro causas.
Apocalipsis 6:8: “Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.”
La espada
Los textos claves para comprender lo que significa la espada del cuarto sello son Romanos 13:1-4 y Apocalipsis 13:10, 14. Como ya hemos visto, cuando la espada del Espíritu—la Biblia—convence de pecado (Hebreos 4:12, 13) los que se oponen a ella usan la espada del poder civil para acallar a los que la proclaman (vea los comentarios sobre el tercer sello—Mateo 10:34-37).

Romanos 13:1-4: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. 3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.”
Nota: En las profecías apocalípticas los símbolos son flexibles. Es decir, tienen diferentes significados dependiendo del contexto en el cual aparecen. La espada puede representar la Palabra de Dios en un contexto (Hebreos 4:12, 13; Efesios 6:17) y en otro contexto puede representar el arma que usa el poder civil para castigar violaciones del código civil. Durante el periodo del cuarto sello el sistema papal apóstata usó la espada del poder civil para perseguir y matar a los que no congeniaban con sus doctrinas y prácticas. Esto causó el clamor los mártires durante el periodo del quinto sello. Al terminar los 1260 años en 1798 la espada del poder civil que había usado el papado se volcó contra él y le suministró la herida mortal:
Apocalipsis 13:9-10: “Si alguno tiene oído, oiga. 10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.”
Apocalipsis 6:8 nos dice que a la muerte y al sepulcro ‘se les dio potestad’ para matar con la espada, el hambre, la mortandad y las fieras. No es coincidencia que al cuerno pequeño le fue dada autoridad para perseguir a los santos por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo (Daniel 7:25) y a la bestia de Apocalipsis 13:7 ‘se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos.” Las expresiones ‘serán entregados en su mano’ y ‘se le permitió’ vincula al cuarto jinete con la iglesia papal.

Hambre y pestilencia
En terminología simbólica el hambre viene cuando la Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo, escasea. Durante las edades oscuras no hubo lluvia (Apocalipsis 11:6), y por lo tanto el pan (la Palabra de Dios) era escaso. El resultado fue el hambre espiritual. El hambre entonces produjo desnutrición y la desnutrición llevó finalmente a la muerte y al sepulcro. El profeta Isaías explicó el significado simbólico de la lluvia y el pan:
Isaías 55:10-11: “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
Deuteronomio 32:2: “Goteará como la lluvia mi enseñanza; destilará como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba.”
Oseas 6:3: “Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.”
El profeta Amos explicó el significado simbólico del agua, el pan y la palabra:
Amos 8:11, 12: “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. 12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán.”

Las fieras
Las fieras representan la ira mordaz de los impíos contra los fieles de Dios. Note los siguientes ejemplos bíblicos:
Salmo 74:18, 19:
“Acuérdate de esto: que el enemigo ha afrentado a Jehová, y pueblo insensato ha blasfemado tu nombre. 19 No entregues a las fieras el alma de tu tórtola, y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.”
Salmo 7:1, 2:
“Jehová Dios mío, en ti he confiado; sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame, 2 no sea que desgarren mi alma cual león, y me destrocen sin que haya quien me libre.”
Salmo 10:9-11: “Acecha en oculto, como el león desde su cueva; acecha para arrebatar al pobre; arrebata al pobre trayéndolo a su red. 10 Se encoge, se agacha, y caen en sus fuertes garras muchos desdichados. 11 Dice en su corazón: Dios ha olvidado; ha encubierto su rostro; nunca lo verá.”
Salmo 7:9-12: “De la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos que buscan mi vida. 10 Envueltos están con su grosura; con su boca hablan arrogantemente. 11 Han cercado ahora nuestros pasos; tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra. 12 Son como león que desea hacer presa, y como leoncillo que está en su escondite.”
Salmo 22:12, 13: “Me han rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado. 13 Abrieron sobre mí su boca como león rapaz y rugiente.”

Proverbios 28:15: “León rugiente y oso hambriento es el príncipe impío sobre el pueblo pobre.”
Zacarías 10:3: “Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los jefes [literalmente: ‘los machos cabríos]; pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra.”
Hechos 20:29: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.”
Mateo 7:15: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”
Elena White también comprendió que las fieras simbolizan a los impíos que están enemistados con el pueblo de Dios:
“Las bestias salvajes son símbolo de los gobiernos terrenales, pero en el reino de Cristo se les insta a los hombres a contemplar, no a una bestia feroz, sino al cordero de Dios.” Review and Herald, agosto 18, 1896
En cuanto a la enemistad de Saúl y Doeg contra David, Elena White escribió:
“Saúl y Doeg eran como bestias salvajes que habían gustado sangre.” (Signs of the Times, Sept. 21, 1888).
Elena White escribió en cuanto a la furia satánica de la turba cuando Jesús fue juzgado:
“Cuando los jueces pronunciaron la condena de Jesús, una furia satánica se apoderó del pueblo. El rugido de las voces era como el de las fieras. La muchedumbre corrió hacia Jesús, gritando: ¡Es culpable! ¡Matadle! De no haber sido por los soldados romanos, Jesús no habría vivido para ser clavado en la cruz del Calvario. Habría sido despedazado delante de sus jueces, si no hubiese intervenido la autoridad romana y, por la fuerza de las armas, impedido la violencia de la turba.” El Deseado de todas las Gentes, p. 661
En cuanto al martirio de Esteban tenemos las siguientes palabras:
“Al llegar a este punto los sacerdotes y los gobernantes estaban fuera de sí por causa de su ira. Se parecían más a bestias feroces que a seres humanos. Se abalanzaron sobre Esteban en medio de un crujir de dientes. Pero no lo intimidaron; él esperaba esto. Su rostro estaba sereno y resplandeció con una luz angelical. Los furiosos sacerdotes y la multitud enardecida no lo asustaban.” La Historia de la Redención, p. 276
La ira satánica del papado se dejó ver por las persecuciones contra los valdenses:
“De algún escondedero entre las tumbas, dos locos echaron a correr hacia ellos [los valdenses] como si quisieran despedazarlos. De sus cuerpos colgaban trozos de cadenas que habían roto al escapar de sus prisiones. Sus carnes estaban desgarradas y sangrientas y por entre sus cabellos sueltos y enmarañados, les brillaban los ojos; la misma apariencia humana parecía borrada de su semblante. Se asemejaban más a fieras que a hombres.” El Ministerio de Curación, p. 64
“Como la fiera hambrienta que se enfurece más y más al probar la sangre, así se enardecía la saña de los papistas con los sufrimientos de sus víctimas.” El Conflicto de los Siglos, p. 72
Sobre la muerte de Jerónimo Elena White escribió:
“La sed de sangre despertada por la muerte de Hus, reclamaba nuevas víctimas. Solo la completa abjuración podía salvar de la muerte al reformador. Pero este había resuelto confesar su fe y seguir hasta la hoguera a su hermano mártir.” El Conflicto de los Siglos, p. 104
En 1 Corintios 15:32 el apóstol Pablo explicó que había peleado con las fieras en Éfeso. Las fieras en este caso se refieren a los enemigos de Pablo:

“Pablo les informó a los corintios en cuanto a los problemas que había afrontado en Asia diciéndoles, ‘pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida’. En su primera epístola dice que peleó con las bestias en Éfeso. Así se refirió a la turba fanática que quería matarlo. Eran más como bestias salvajes enfurecidas que como hombres.” Sketches From the Life of Paul, p. 78
El periodo de la iglesia de Tiatira
El periodo del cuarto sello es paralelo a la cuarta iglesia, Tiatira. El trasfondo histórico de la iglesia de Tiatira se encuentra en la historia de Elías. Jezabel era la protagonista principal durante esta etapa de la iglesia (Apocalipsis 2:20-23) y la acompañaban el rey Acab y los falsos profetas del dios sol Baal.
Jezabel extravió a Israel del pacto del Señor y por consecuencia los cuatro juicios de Levítico 26 afligieron al pueblo. En la historia del antiguo testamento Jezabel empleó la espada del poder civil de Acab para extender su religión apóstata y sincretista que combinaba la adoración al dios sol Baal con el culto a Jehová (1 Reyes 16:30-33). Acab mató a los profetas del Señor con la espada (1 Reyes 19:10, 14). Esta apostasía causó una sequía severa a donde no hubo lluvia por tres años y medio (2 Crónicas 7:13, 14; Santiago 5:17). La sequía resultó en hambre y la pestilencia (1 Reyes 18:1-6) y el hambre y la pestilencia dieron como resultado la muerte y el sepulcro.
Jezabel les enseñó a los siervos de Dios a fornicar y a practicar idolatría. Por un periodo de tres años y medio Jezabel masacró a los profetas del Señor (1 Reyes 18:4) y por eso la sangre de ellos clamaba para que se les hiciera justicia. (1 Reyes 9:7).
La historia literal de Jezabel se cumplió simbólicamente durante los tres años y medio de supremacía papal. Durante este periodo simbólico, el cuerno pequeño/la bestia masacró a los santos del Altísimo (Daniel 7:21, 25; Apocalipsis 13:7) y empleó la espada del poder civil para matar a los fieles. Por causa de la persecución, la iglesia tuvo que huir al desierto a donde Dios la alimentó en exilio. Este fue el periodo en que los dos testigos (el antiguo y nuevo
testamento) testificaron a oscuras con saco y cilicio (Apocalipsis 12:6; 13-15; 11:2).
También durante este periodo de 1260 años proféticos, Dios cerró los cielos para que no lloviera (Apocalipsis 11:6). Como resultado vino el hambre y la pestilencia espiritual en la iglesia y el hambre y la pestilencia condujeron finalmente a la muerte y al sepulcro.
El caballo pálido trajo la muerte y el sepulcro por dos razones. Primero, mató de hambre y pestilencia espiritual por la escasez del pan espiritual en la iglesia (vea Amos 8:11, 12) y segundo, mató con la espada del poder civil a los que rechazaron la religión apóstata (Apocalipsis 13:10).
Durante este periodo el hombre de pecado suprimió la Biblia y amenazó con matar a los que la leían. Era un pecado capital tener una Biblia en casa. Por eso en la iglesia hubo hambre espiritual que condujo a la muerte y el sepulcro.
Concerniente a este tiempo de hambre espiritual, Elena White escribió:
“Por centenares de años fue prohibida la circulación de la Biblia. No se permitía a la gente que la leyese ni que la tuviese en sus casas, y sacerdotes y prelados sin principios interpretaban las enseñanzas de ella para sostener sus pretensiones.” El Conflicto de los Siglos, p. 49
En cuanto a los valdenses Elena White escribió:
“Desde su más tierna edad, estos [los valdenses] recibían instrucción en las Sagradas Escrituras y se les enseñaba a considerar sagrados los requerimientos de la ley de Dios. Los ejemplares de la Biblia eran escasos [carencia de pan]; por eso se aprendían de memoria sus preciosas palabras. Muchos podían recitar grandes porciones del Antiguo Testamento y del Nuevo.” El Conflicto de los Siglos, p. 64
La retención de la palabra de Dios por el papado produjo el lóbrego fruto de la Revolución Francesa:

“El ateísmo completó la obra que el papado había iniciado [durante los 1260 años]. El papado retuvo del pueblo las verdades de la Biblia y el ateísmo les enseñó a rechazar tanto la Biblia como a su autor. La semilla sembrada por sacerdotes y prelados produjo su mal fruto.” Espíritu de Profecía, tomo 4, p. 192
Durante este periodo el maléfico Oficio de la Inquisición (la iglesia usando la espada del poder civil) mató a los que estudiaban y obedecían la palabra de Dios. Los enemigos de la verdad se comportaron como fieras contra los fieles de Dios.
Concerniente a la violencia de este periodo Elena White escribió:
“En el siglo sexto el papado concluyó por afirmarse. El asiento de su poder quedó definitivamente fijado en la ciudad imperial, cuyo obispo fue proclamado cabeza de toda la iglesia. El paganismo había dejado el lugar al papado. El dragón dio a la bestia “su poder y su trono, y grande autoridad”. Apocalipsis 13:2 (VM); véase el Apéndice. Entonces empezaron a correr los 1260 años de la opresión papal predicha en las profecías de Daniel y en el Apocalipsis. Daniel 7:25; Apocalipsis 13:5-7. Los cristianos se vieron obligados a optar entre sacrificar su integridad y aceptar l culto y las ceremonias papales, o pasar la vida encerrados en los calabozos o morir en el tormento, en la hoguera o bajo el hacha del verdugo. . . La persecución se desencadenó sobre los fieles con furia jamás conocida hasta entonces, y el mundo vino a ser un vasto campo de batalla.” El Conflicto de los Siglos, pp. 51, 52
“Las persecuciones que por muchos siglos cayeron sobre esta gente temerosa de Dios [los valdenses] fueron soportadas por ella con una paciencia y constancia que honraban a su Redentor. A pesar de las cruzadas lanzadas contra ellos y la inhumana matanza a que fueron entregados, siguieron enviando a sus misioneros a diseminar la preciosa verdad. Se los buscaba para darles muerte; y con todo, su sangre regó la semilla sembrada, que no dejó de dar fruto.” El Conflicto de los Siglos, p. 74

Durante el periodo del quinto sello, los mártires que fueron inmolados durante el cuarto sello clamaron a Dios para que juzgara a sus opresores y vengara su sangre:
“En el siglo XIII se estableció la más terrible de las maquinaciones del papado: la Inquisición. El príncipe de las tinieblas obró de acuerdo con los jefes de la jerarquía papal. En sus concilios secretos, Satanás y sus ángeles gobernaron los espíritus de los hombres perversos, mientras que invisible acampaba entre ellos un ángel de Dios que llevaba apunte de sus malvados decretos y escribía la historia de hechos por demás horrorosos para ser presentados a la vista de los hombres. “Babilonia la grande” fue “embriagada de la sangre de los santos”. Los cuerpos mutilados de millones de mártires clamaban a Dios venganza [note la alusión al quinto sello] contra aquel poder apóstata”. El Conflicto de los Siglos, p. 56
La relación entre los sellos tres, cuatro y cinco
La negra oscuridad y la escasez de pan durante el tercer sello se intensificó durante el periodo del cuarto y dio como resultado la muerte y el sepulcro para los fieles. Elena White escribió en cuanto al aumento de las tinieblas durante el periodo de dominio papal:
“El ascenso de la iglesia romana al poder marcó el principio de las edades oscuras. A medida que crecía su poder, las tinieblas se hacían más densas.” El Conflicto de los Siglos, p. 52
Cuando la iglesia muere espiritualmente por no alimentarse de la Palabra de Dios, ella comienza a destruir a los que no comparten su falta de espiritualidad. Aquellos que no pueden defender sus doctrinas con la espada espiritual (la Biblia) terminan usando la espada del poder civil para imponer sus doctrinas.
Los mártires que el papado mató durante el periodo del cuarto caballo, clamaron a Dios para que les hiciera justicia durante el quinto. Este será el tópico de estudio en el siguiente capítulo.

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